A nadie le sorprenderá saber que Quentin Tarantino no es fan de Netflix. Como tantos otros directores, el autor de ‘Érase una vez en Hollywood‘ defiende que las películas deben estrenarse en los cines, especialmente cuando se trata de obras como su western ‘Los odiosos ocho’, con la cual reivindicó el formato 70mm; Christopher Nolan está en su mismo equipo y con ‘Oppenheimer‘ pidió al público buscar la mejor sala posible.

Pero las películas tienen una vida limitada en cartelera y, tarde o temprano, todas acaban viéndose en casa. Y ahí Tarantino se lanza otra vez contra Netflix, HBO y las otras plataformas, pero esta vez es una batalla totalmente perdida. El director lamenta la extinción del videoclub y afirma que prefiere el viejo sistema al actual del streaming.

«Estoy sorprendido de lo rápido que el público ha pasado página»

Cabe recordar que Quentin Tarantino trabajó en un videoclub antes de iniciar su carrera como realizador pero él asegura que la nostalgia no tiene nada que ver con su opinión, es una cuestión de compromiso. El cineasta cree que al alquilar una cinta VHS, un DVD o un Blu-ray, nos involucrábamos más que ahora, con un abanico tan amplio de títulos disponibles en VOD. Así lo explica:

«Es muy triste. Es muy, muy triste para mí. Y estoy un poco sorprendido de lo rápido que ha pasado, y un poco sorprendido de cómo el público ha pasado página, nadie está mirando atrás, realmente no les importa. Y no es sólo por la nostalgia. No estoy en Netflix así que ni siquiera puedo decir exactamente cómo funciona.

Incluso si estás suscrito a todos los canales de películas por cable, y eso es algo que tengo, accedes a la guía, desciendes por la lista y… ves algo o lo grabas y quizá nunca te sientes a verlo. O lo ves y quizá a los diez o veinte minutos empiezas a hacer otra cosa, y piensas: ‘Nah, realmente no me interesa’. Hemos caído un poco en esto.

Sin embargo, había una naturaleza diferente en el videoclub. Mirabas a tu alrededor, elegías cajas, leías las cajas por detrás. Tomabas una decisión, y quizá hablabas con el tío detrás del mostrador, y te recomendaba algo. Y no ponía simplemente algo en tus manos, te la vendía un poco, hasta cierto punto.»

«Y el asunto es que invertías en algo, de un modo en el que no estás invirtiendo con la tecnología electrónica cuando se refiere al cine. Por supuesto, todos hemos alquilado tres películas y no hemos podido ver la tercera, pero había un mayor compromiso. Y quizá bajabas al videoclub para ver ‘Top Gun’, eso es lo que querías, y ahí está ‘Top Gun’, pero entonces eliges algo de lo que jamás has oído hablar antes, simplemente porque quieres algo más que ‘Top Gun’.

Quizá es algo que ha atrapado tu mirada, no sabías nada al respecto, y te la juegas. La alquilabas, sinceramente querías probar y ver algo hasta cierto punto. Y eso es lo que de verdad se ha perdido, extrañamente, se ha perdido el compromiso

Tarantino

Aunque no le falta razón en general, hay afirmaciones bastante discutibles en las declaraciones de Quentin Tarantino. Seguro que en Los Ángeles él tenía la posibilidad de acudir a una lista de videoclubs alucinantes con un gran catálogo, empleados apasionados del cine, y podía descubrir toda clase de películas… pero en otras partes no era así, y al final lo que te importa más es poder ver la película que quieres cuando existe la opción de verla. Y lo antes posible, claro.

Por ejemplo, yo antes vivía en un pueblo pequeño y, más allá de que compartiese o no mis gustos con el de los empleados (que desde luego no tenían la actitud que muestra Tarantino), prefiero la oferta actual de títulos a la que había antes con las cintas VHS o los DVDs. Por supuesto, adoraba ir al videoclub y tomarme mi tiempo en elegir, te llevabas muchas sorpresas y muchas decepciones, y supongo que era más divertido que ahora, pero tengo claro que se ha producido una mejora, un avance que facilita el acceso a los locos del cine y las series como los que hacemos Espinof.

Pero sí, creo que tiene razón en que, ahora al tener tanta oferta en Netflix, HBO Max, Disney+, Amazon Prime Video…, se ha perdido seguramente parte de la experiencia del aficionado, o de lo bonito que tenía ir al videoclub a descubrir qué había llegado o qué quedaba en las estanterías, esa intriga de elegir por la carátula o alquilar una recomendación de alguien que estaba allí mismo en el sitio contigo.

Quizá es cierto que ahora estemos menos comprometidos con las películas (y las series), nos da todo más igual, y dedicamos menos tiempo a barajar opciones y seleccionar qué ver. Como hay tanto disponible, simplemente agregamos todos los títulos que pueden estar bien y pulsamos play a lo que sea, por probar, algo que nos puede entretener un rato. Con la garantía de que, si no nos atrapa, la podemos quitar y poner la siguiente de la lista rápidamente.

En Espinof:

Ver fuente

No hay comentarios

Dejar una respuesta

5 × 5 =