A medida que avanzamos en la búsqueda constante de la sostenibilidad, el porvenir de la construcción se encamina hacia un paradigma centrado en prácticas novedosas y respetuosas con el medio ambiente.

Esta tendencia no solo representa la evolución natural de la arquitectura sostenible, sino que también refleja la adaptabilidad de la industria para abordar los desafíos actuales.

A continuación, os presentamos cinco tendencias en arquitectura sostenible que formarán parte de nuestro 2024.

Contenido

1. Una construcción natural a través del diseño biofílico

El diseño biofílico busca fusionar la arquitectura con la naturaleza, tanto en exteriores como en interiores, creando entornos que naturales simulados para mejorar el bienestar de las personas y fomentar una conexión más profunda con el medio ambiente.

Este enfoque va más allá de la mera sostenibilidad, su objetivo es despertar sensaciones únicas, combatiendo el estrés y potenciando la productividad. Esto se logra mediante la ubicación del área de trabajo cerca de elementos naturales, como ventanas con vistas a montañas o agua, y la presencia de plantas en espacios interiores.

Fuente: iStock.

Además, el diseño biofílico se centra en estímulos sensoriales como sonidos, olores y sensaciones naturales. La introducción de elementos en movimiento, como cascadas, y la consideración de cambios estacionales mediante plantas que crecen o mueren, también son aspectos clave en este diseño. Todos estos factores buscan promover un ambiente más armonioso y conectado con la naturaleza.

2. Rehabilitación y reutilización de las construcciones

La renovación y reaprovechamiento de estructuras existentes se ha convertido en un arte que fusiona la historia con la modernidad.

En consonancia con los principios de sostenibilidad, en lugar de demoler edificios antiguos, los arquitectos y diseñadores están adoptando un enfoque de respeto hacia el patrimonio arquitectónico, preservando el legado histórico y disminuyendo tanto el derroche como la generación de residuos asociados a procesos de demolición.

La rehabilitación de inmuebles permite reinterpretar su propósito original, adaptándolos a las necesidades contemporáneas. La restauración de fachadas, la conservación de elementos históricos y la adaptación de espacios para cumplir con los estándares medioambientales exigidos por las instituciones europeas son prácticas comunes que permiten que el pasado cobre vida de una manera sostenible.

3. Luminaria acústica para un ambiente envolvente

Este tipo de iluminación se presenta como una fusión armoniosa entre una luz agradable y ciertas propiedades eficientes de absorción de sonido. Este enfoque innovador no solo busca proporcionar un alumbrado atractivo, sino que también aborda las necesidades acústicas del entorno.

En la fabricación de productos de luminaria acústica se opta por materiales sostenibles, como fieltro, botellas de plástico recicladas y otros materiales acústicos efectivos. Este compromiso con la sostenibilidad no solo contribuye a la reducción de residuos, sino que también refleja una conciencia ambiental en la elección de los materiales utilizados.

4. Construcción en bloques, la construcción modular

La construcción modular y prefabricada estará más presente en 2024, no solo porque permite una edificación más rápida y adaptable, sino por su eficiencia medioambiental. Los componentes se fabrican lejos del lugar de obra, en entornos controlados, para luego transportarlos e instalarlas en el sitio final.

Este modo de construir permite desperdiciar menos materiales y respetar el entorno. Resulta ideal para proyectos de gran envergadura, como hoteles, hospitales y residencias.

5. Las nuevas tecnologías al servicio de la construcción

La industria de la construcción está experimentando una revolución gracias a tecnologías como la Inteligencia Artificial (IA), la realidad aumentada o la fabricación en 3D. Estas herramientas mejoran la eficiencia en la planificación, ejecución y mantenimiento de los proyectos.

Fuente: iStock.

Actualmente, el uso de estas tecnologías es una necesidad estratégica para mantener la competitividad en el sector. Al emplear la inteligencia artificial, se logra una recopilación de datos más precisa. En este sentido, la metodología BIM (Building Information Modeling), o modelado de información para construcción, potencia la capacidad de generación de proyectos más seguros, al tiempo que optimiza la gestión de recursos y aumenta la eficiencia en todo el proceso de construcción.

La realidad virtual, por su parte, no solo ofrece una representación visual inmersiva de los proyectos, sino que también facilita la toma de decisiones informadas y la identificación de posibles problemas antes de comenzar con la fase de construcción. La fabricación en 3D, por otro lado, aporta una dimensión adicional al proceso, permitiendo la creación de componentes arquitectónicos de manera más eficiente y personalizada.

Con la adopción de estas tendencias, no solo avanzamos hacia una arquitectura más sostenible y estéticamente rica, sino que también contribuimos al bienestar de quienes habitan y disfrutan de estos espacios. Su incorporación a la construcción redirige el sector hacia un futuro donde la innovación y la responsabilidad ambiental convergen en la creación de entornos más saludables, funcionales y estéticamente cautivadores.

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