Alberto Monreal y Elisa Durán son las personas a los mandos de Arquinatur, un estudio de arquitectura en Zaragoza con un compromiso total por la edificación sostenible. Su seña de identidad es el uso de materiales naturales y de proximidad, la reutilización y el máximo aprovechamiento de estos. Esta semana hemos tenido el placer de conocer más de cerca su trabajo y su contribución a la construcción respetuosa con el medio ambiente.

Entrevista

¿Cómo y cuándo nace el estudio?

Aunque yo trabajaba desde 1989 en mi propio estudio con criterios de sostenibilidad, fue en el 2005, tras colaborar en varios proyectos, cuando Elisa Durán y yo (Alberto Monreal) decidimos trabajar juntos formando el estudio ARQUITECTURAS NATURALES.

¿Cómo es vuestra metodología a la hora de afrontar los proyectos?

Lo primero es intentar recabar toda la información posible de lo que quiere el propietario y del lugar donde vamos a actuar. Eso nos permite comprender la situación, recursos, necesidades, etc, algo fundamental para poder encontrar la solución más adecuada y, al mismo tiempo, equilibrada con el planeta, el esfuerzo económico y lo social. Para ello trabajamos estrechamente con el cliente de una manera muy personal, haciendo equipo con él para la toma de las decisiones necesarias.

¿En qué parte de la construcción sostenible diríais que está más especializado vuestro estudio? ¿Eficiencia energética, gestión eficiente de agua, reutilización y reciclaje…?

No abordamos la sostenibilidad con especializaciones. Barajamos todas las soluciones que aporten algo al proyecto utilizando los recursos que estén al alcance del propietario. Es decir, nuestra visión de la construcción es global y tratamos de elegir las soluciones que vemos más adecuadas para el conjunto dentro de las posibilidades concretas de cada trabajo. Por eso nuestros diseños son tan diferentes unos de otros.

En cualquier caso, nuestro trabajo siempre se esfuerza en minimizar el impacto ambiental (materiales naturales, reutilizados, reciclados) y ser eficientes, sanos y con mucho sentido común aplicado a la gestión no sólo del agua sino de todos los recursos (energéticos, climáticos, de mantenimiento, etc.).

¿Cuáles son los materiales sostenibles por los que sentís predilección y por qué?

Los materiales naturales y de cercanía, poco o nada procesados, nos parecen más respetuosos con el medio ambiente, generalmente más sanos y energéticamente más eficientes en su proceso y transporte. Una buena referencia para nosotros es la arquitectura popular, que es una lección de adaptación al lugar y de utilización de los recursos disponibles con un pequeño impacto. También los materiales reutilizados o reciclables que, como los naturales, favorecen la circularidad, el aprovechamiento de lo que hay y reducen al mínimo el desperdicio.

En vuestros proyectos aplicáis técnicas de arquitectura vernácula. ¿Por qué sentís predilección por este estilo?, ¿cómo contribuye a la sostenibilidad de las edificaciones?

Por lo que hemos dicho en la pregunta anterior. Este tipo de arquitectura muestra la integración respetuosa y sensata del ser humano con el medio en el que vive. Sostiene un equilibrio que en gran parte se ha perdido en la construcción actual, y ha sido sustituido por motivaciones más endógenas y miopes, pero con el poder que nos da la tecnología. Ese poder, a nuestro entender, sería mejor aplicarlo con humildad y sentido común como ser humano dentro de un universo mucho más complejo y menos dominado de lo que nos parece.

¿Cómo se logra la plena integración de los proyectos con el paisaje?

Entendiendo como un árbol aparece, crece y se reabsorbe dentro de un bosque.

¿Algún proyecto o proyectos que destaquéis especialmente? ¿Por qué?

Siempre abordamos todos nuestros trabajos con entusiasmo y dedicación, independientemente de su tamaño, coste, etc. Pero hay veces que el resultado final se acerca más que otras a las expectativas iniciales. Entre ellos, el grado de sostenibilidad y el de satisfacción de los propietarios fue especialmente alto en la vivienda-jardín de Zaragoza y la vivienda-mirador en Hoyo de Manzanares, ambas de nueva construcción; la rehabilitación de vivienda en C/Venecia de Zaragoza ( Premio a la Mejor Iniciativa Sostenible y Saludable de los premios Gala Aragonesa de la Edificiación 2021 y Mención Medioambiente del premio de arquitectura Fernando García Mercadal 2020) y el acondicionamiento de local para sede en Zaragoza de Medicusmundi.

En todos hubo muy buena conexión con la propiedad, se realizaron con empresas y materiales locales (en Medicusmundi la constructora fue, además, elegida por su carácter social), el presupuesto fue proporcional y ajustado a los recursos de los clientes y las construcciones combinan un alto nivel de salud, confortabilidad y eficiencia energética y renovable con un bajo nivel de impacto ambiental, de generación de residuos y de coste de mantenimiento.

Son muchos los aspectos de sostenibilidad que se pueden comentar de estos proyectos. Uno de los que más satisfacción nos han dejado en cuanto a las soluciones que incorporamos es el de la vivienda-jardín de Zaragoza. El reto que planteaba este proyecto estaba en sus necesidades de aislamiento acústico, ya que el terreno de la casa se encuentra al lado de la residencia canina que regentan los propietarios de la vivienda. Para poder aislar el hogar del ruido de los ladridos, decidimos aprovechar la gran cantidad de tierra de la propia parcela y emplear parte de ella para colocarla encima de la estructura, consiguiendo así un buen aislamiento acústico natural. Además, la bóveda que esta tierra recubre tiene un grosor de tan solo 6cm, pero gracias a la tierra posee una enorme resistencia al tiempo que permite un gran aprovechamiento del espacio interior.

Exterior de la vivienda-jardín.
Interior de la vivienda-mirador.
Interior de Medicusmundi, con techo de corcho y madera de palés de Zaragoza reutilizados.
Para la rehabilitación de la vivienda en C/Venecia se aprovecharon las antiguas ventanas del exterior para separar la cocina y el salón. 

Estos proyectos emplean energías renovables con las que reducir el consumo energético. De hecho, la vivienda jardín, en la que se emplea aerotermia, es de consumo nulo cuando aprovecha la energía solar. Por su parte, la vivienda mirador emplea la geotermia y suelo radiante.

 Ambos realizáis intervenciones en el ámbito de la docencia universitaria, ¿creéis que es importante que las próximas generaciones de prescriptores se especialicen en temas de sostenibilidad? ¿hay un aumento de la demanda de este tipo de materias?

Sí, hemos detectado que en los últimos años ha habido un aumento de demanda para este tipo de arquitectura, al igual que la concienciación de cada vez más gente por vivir de forma más sostenible. También que hay diferentes niveles de concienciación.

Pero esta arquitectura nosotros no la vemos tanto como una especialización, sino como la manera más razonable de abordar el diseño de una edificación con las circunstancias y problemas actuales.

¿Qué opinión os merecen las certificaciones sostenibles, cada vez más en demanda?

Es una forma de medir la sostenibilidad de una edificación, algo conveniente, aunque no siempre necesario. En nuestro caso, al llevar la experiencia de más de 30 años trabajando en esta línea, incluir esta sostenibilidad en cada decisión a tomar y trabajar en estrecho contacto con el cliente, este tiene la garantía de que dicha edificación va a tener un nivel de sostenibilidad acorde a sus expectativas. También facilitamos la opinión de los usuarios que habitan en los edificios realizados en cuanto a confortabilidad, consumos, mantenimiento, etc.

¿Creéis que los profesionales del sector estamos realmente concienciados con la importancia de cuidar nuestro entorno?

En nuestra opinión, hay todavía poca concienciación real. Muchos profesionales se apuntan porque es tendencia el mostrar (o aparentar) que se cuida el entorno. Por otro lado, las nuevas generaciones tienen más interiorizada esta manera de pensar/actuar y se va avanzando en este sentido, pero hay mucho humo detrás de lo que se muestra.

Cuando diseñamos una vivienda nueva o la rehabilitamos, el mejor premio es que los usuarios nos digan lo encantados y confortables que viven en su casa.

Muchas gracias a Alberto y Elisa por compartir con nosotros su trabajo y su visión sobre la arquitectura sostenible.

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