Esta semana hemos conversado con Aritz Peña, arquitecto independiente establecido en el Pirineo Central, desde donde gestiona el proyecto Dortoka. Tras dirigir varios proyectos arquitectónicos en diversos países de Europa, este arquitecto autodidacta decidió especializarse en la construcción de “tiny houses”, pequeñas viviendas móviles diseñadas para satisfacer las necesidades de sus habitantes de forma eficiente.

Entrevista 

¿Cómo y cuándo nace el proyecto Dortoka?

Han sido varios motivos los que me impulsaron a crear Dortoka. Inicialmente, mi formación se enriqueció gracias a mi experiencia como tramoyista en la ópera, donde las estructuras escenográficas representan grandes volúmenes de entramado, a menudo de madera, aunque en la actualidad se prefiera el metal debido a las idas y venidas entre diferentes teatros y a la manipulación constante. Después de esta etapa teatral, abandoné ese mundo para sumergirme en la construcción de casas de balas de paja. De manera autodidacta, recorrí Europa participando y dirigiendo varios proyectos hasta que finalmente me establecí en el Pirineo Central.

Fue durante este tiempo que descubrí las “tiny houses”, atraído por su simplicidad, el proceso constructivo y la sensación de libertad que ofrecen. Gracias al entorno inspirador y al apoyo de buenos amigos, finalmente me animé a embarcarme en esta emocionante aventura. La primera “tiny house” la construí para mí en el año 2021, y actualmente vivo en ella junto a mi hijo de 11 años.

¿Cómo es tu metodología a la hora de afrontar los proyectos?

Trabajo prácticamente solo, a excepción de la electricidad y algunas fases en las que puedo requerir ayuda puntual. La construcción de una “tiny house” demanda un tiempo considerable. Establezco una relación cercana con mis clientes, ya que mi objetivo es que vivan en un espacio que realmente les satisfaga. Desde el diseño hasta la selección de los revestimientos finales y acabados, complemento y asisto a mis clientes según sus conocimientos. Me gusta ampliar las posibilidades en función de las necesidades del habitante, y, de acuerdo con sus elecciones, aplico mi saber hacer y mi experiencia para abordar el desafío de la manera más apropiada.

Para mí, la única regla a respetar es el uso de aislamientos ecológicos y materiales lo menos procesados posible. Además, me esfuerzo por reducir al máximo el espacio, lo cual representa un desafío, dado que las “tiny houses” son pequeñas desde su base. Normalmente, los clientes tienden a acercarse a los límites legales máximos en cuanto a peso y tamaño. Me gusta ajustar el espacio a las necesidades, reduciéndolo al máximo, ya que creo que esto refleja el verdadero espíritu de las “tiny houses”.

La madera es el elemento estructural de tus obras, ¿por qué prefieres este material sostenible frente a otros? ¿Existe algún otro por el que sientas predilección?

La versatilidad, calidez y ecoeficiencia de la madera la convierten en mi material preferido para la construcción de “tiny houses”. La elección de la madera como elemento estructural en mis obras se fundamenta en varios principios. En primer lugar, la madera destaca por ser un recurso renovable y biodegradable. Además, su producción generalmente requiere menos energía en comparación con otros materiales de construcción, lo que contribuye a reducir el impacto ambiental. Es importante señalar que las esencias de madera que utilizo no recorren más de 50 km desde su tala hasta llegar a mi taller.

Entre las variedades que empleo con mayor frecuencia se encuentra el pino Douglas, ideal para estructuras debido a su ligereza y resistencia. Esta madera es altamente resistente a condiciones atmosféricas adversas, lo que la convierte también en una excelente elección para revestimientos exteriores. Asimismo, priorizo el uso del castaño, una madera extremadamente resistente en exteriores, especialmente en marcos de ventanas y puertas. En cuanto al abedul, es mi elección favorita para interiores debido a su ligereza, facilidad de trabajo y tonos claros grisáceos que amplían significativamente los espacios interiores. Es importante destacar que todas estas esencias provienen de bosques gestionados de manera sostenible. Valorizo la posibilidad de poder tratar directamente con los aserraderos, contribuyendo a que el proceso sea corto y cercano.

¿Cuáles son las posibilidades que ofrecen las “tiny houses” como opción de vivienda?

Las “tiny houses” ofrecen una perspectiva revolucionaria para la vivienda, destacando por su simplicidad, sostenibilidad y versatilidad. Fomentan un estilo de vida minimalista y sostenible al reducir el espacio necesario, lo que no solo las hace más asequibles, sino también respetuosas con el medio ambiente. Además, la movilidad que ofrecen brinda la posibilidad de adaptar la ubicación según las preferencias del propietario. La eficiencia energética, la personalización creativa y la menor necesidad de mantenimiento son otras ventajas.

Es cierto que no todos se adaptan a la idea de vivir en un espacio pequeño, ya que implica una preferencia por un estilo de vida más compacto, pero para los que buscan precisamente esto, las “tiny houses” ofrecen un abanico ilimitado de posibilidades como opción de vivienda.

¿Cuáles son los retos específicos que supone la introducción de la arquitectura sostenible en la construcción de “tiny houses”?

La relación entre peso y solidez.

En particular, en el caso de las versiones móviles sobre remolque, el peso se convierte en el principal desafío. Este aspecto debe ser cuidadosamente considerado durante todo el proceso de concepción para no exceder la carga máxima permitida. Otro aspecto crucial es la rigidez del conjunto, asegurando que la estructura no se vea afectada durante los posibles traslados. Para lograrlo, se trabaja la estabilidad de la estructura y puede ser recomendable tener en cuenta la resistencia al viento en carretera.

¿Qué proyecto o proyectos destacarías especialmente? ¿Por qué?

Trabajo en un coworking donde compartimos espacio con diversos proyectos, entre ellos, un taller de carpintería participativo que cuenta con un aserradero móvil. El año pasado, realizamos un corte de árboles en un bosque cercano aprovechando la luna descendente, lo que facilita el secado de la madera. A lo largo de este año, hemos puesto a punto el aserradero y comenzado a trabajar en las primeras piezas.

Aserradero móvil.

En la actualidad, estoy inmerso en un proyecto de “tiny house” de 30 m² con dos habitaciones en la segunda planta a cada lado y un espacio central abierto. Aunque el trabajo es considerable, la satisfacción de construir este proyecto de principio a fin es inigualable.

Proyecto de «tiny house» de 30 m².

Otro proyecto al que le tengo mucho cariño fue mi primer proyecto completo, una “tiny house” que me presentó desafíos significativos debido a la complejidad de su diseño, especialmente en la elección de las ventanas, que tomó su tiempo en encajar. Lo que hizo único este proyecto fue la extensión ventanal sobre la flecha del remolque y el tratamiento del revestimiento exterior, utilizando la técnica de quemado de madera, conocida como «shou sugi ban», aplicada en este caso al pino Douglas.

«Tiny house» realizada a partir de la técnica «shou sugi ban» o de quemado de madera.

¿Existe un conocimiento real y extendido entre los profesionales del sector sobre la importancia de la sostenibilidad en la construcción?

Lo que encuentro significativo es que la preocupación por este tema está en aumento entre la gente en general. Me sorprende la cantidad de conocimiento que tienen mis clientes cuando vienen a conocerme por primera vez. Tengo la impresión de que muchas personas que se sienten atraídas por el fenómeno de las “tiny houses”, son aquellas que cuestionan conceptos como la sostenibilidad, la huella ecológica, la eficiencia energética, el uso de materiales reciclados

Gracias a Aritz Peña por dedicarnos su tiempo y permitirnos conocer su trabajo.

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