La pandemia generó muchos cambios en el sector inmobiliario, ante la realidad que la vivienda puede convertirse en múltiples espacios, y debe estar acondicionada tanto para vivir, esparcirse y, con la nueva situación, trabajar

DAT.- La arquitectura zoom es un término que se empezó a usar en el mundo de las empresas de construcción y diseño de interiores luego de que la pandemia del COVID-19 hiciera que el teletrabajo se consolidara, obligándolas a pensar en nuevos espacios hogareños aptos para esta nueva realidad.

Según explica Juan Francisco De Jesús Clerico Avendaño, presidente de VINCCLER, el concepto de ‘home office’ ofrece una dinámica más grata para algunos trabajadores y para algunas empresas que están potenciando su política de trabajo a distancia. Eso ha hecho que el sector inmobiliario se plantee nuevos retos para resolver, unos que tomen en cuenta la comodidad, los espacios verdes y, tal como el término lo indica, la integración de la oficina en el hogar.

Ya son muchas las empresas en el mundo que están diseñando viviendas multifamiliares dirigidas a trabajadores en régimen de teletrabajo completo o híbrido, donde destacan espacios bien iluminados donde acomodar ordenadores, archivos y documentos, y donde igualmente se puedan tener reuniones por videochat.

De hecho, una de las prioridades inmobiliarias hoy día es ofrecer viviendas diseñadas para satisfacer las necesidades del ‘home office’, con expertos del sector estimando que en cinco años serán casi necesarias para la mayoría de los nuevos compradores.

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Y ¿cuáles son los impactos y ventajas de la arquitectura zoom? Veamos:

La demanda de bienes raíces y servicios se desplazó de los centros de las grandes ciudades hacia zonas con menor densidad demográfica tras la pandemia. Esto se conoce como el efecto dónut, lo cual es una ventaja para la arquitectura zoom pues se trata de un fenómeno que da la oportunidad de aprovechar viviendas de mayor tamaño para adaptarlas al teletrabajo.

Los teletrabajadores también pueden contribuir a un aumento del precio de la vivienda en zonas con poca densidad demográfica.

El teletrabajo está más vinculado a las zonas metropolitanas importantes, empleados que trabajan para grandes empresas ubicadas en centros urbanos importantes y que, por lo tanto, tienen un nivel socioeconómico más alto que otros asalariados. Con esta nueva modalidad, tienen la posibilidad de vivir donde siempre han querido.

Las nuevas generaciones buscan espacios más funcionales, donde se combine facilidades de movilidad en el caso de necesitar presencialidad y sus necesidades de conectividad, por cuanto es necesaria más tecnología, lo que implica que deciden permanecer en centros urbanos, donde las inmobiliarias tienen el reto de ofrecer viviendas con fusión de ambientes sociales, del hogar y del trabajo, apuntando a la arquitectura zoom.

(Con información de VINCCLER)



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