NOMBRE: Susana
APELLIDOS: Delgado
LUGAR DE NACIMIENTO: El Viso, Córdoba
FECHA DE NACIMIENTO: 1989
PROFESIÓN: Artista e investigadora
La edición de PHotoESPAÑA que acaba de comenzar nos dará la oportunidad de conocer un poco mejor a nuestra fichada esta semana: el trabajo de Susana Delgado formará parte, desde el 26 de mayo de este 2026, de la muestra colectiva “Naturaleza latente” en Lumbre Gallery. Junto a Mai Efe, Sara Navarro, María Argüelles y Jessica Polar, nos enseñará paisajes que en otro tiempo tuvieron otro aspecto y funciones distintas a las que hoy tienen. Las imágenes de unas y otras no pretenderán suscitar nostalgia, sino más bien recordar que estos lugares guardan la huella de lo vivido y que pueden ser contemplados como naturalezas muertas a gran escala en las que el tiempo se ha detenido.
Graduada en Bellas Artes por la Montford University de Leicester y Doctora en Filosofía y Estética fotográfica por la Universidad de Salamanca, Susana Delgado cuenta también con un Máster en Teoría del Arte Contemporáneo en la University of Edinburgh y ha participado, desde hace más de una década, en exhibiciones colectivas en centros como la Glasgow Gallery of Photography, el Espacio Oculto de Madrid, el Instituto de América de Santa Fe, en Granada, o la Biblioteca del Museo Reina Sofía. Su producción, asimismo, ha sido publicada en libros como Atlas of Ruins o La inspiración en el collage, en ambos casos en el segundo volumen de esas publicaciones.
Más allá de la creación, otra vertiente de su obra tiene que ver con la investigación académica: ha publicado Delgado artículos sobre estética, fotografía de paisaje y sobre el concepto de huella en la imagen del territorio en SOBRE, Wrong Wrong Magazine y Photographies. Su tesis doctoral llevó justamente por título “La huella en la representación del territorio a través de la fotografía. Fotografía española de 2004 a 2016”.
Susana se incorpora a esta sección porque queremos conocer mejor sus inmersiones en la fotografía como medio que puede transformarse al servicio de los mensajes de los que participa, y no como documento portador de verdades inmutables, y sobre todo profundizar en su concepción de la fotografía del territorio como contenedor de sus huellas y vestigios y como germen posible de ensayos visuales cuando se acompaña de otras imágenes para componer un estudio.


Nos cuenta la artista que no tuvo demasiadas dudas a la hora de decidir sus estudios ni su dedicación a la fotografía: Dado mi interés temprano por el arte, el dibujo y la fotografía, decidí estudiar Bellas Artes y desde entonces la creación artística, junto a la investigación, han formado parte de mi vida laboral. En paralelo a la docencia, llevo más de quince años creando obras y proyectos artísticos de carácter más personal e independiente, o para formar parte de libros de fotografía, exposiciones colectivas, etc.
Como venimos adelantando, la fotografía no es sólo su lenguaje artístico, sino el centro temático mismo de su producción y de sus investigaciones. Fotografía y teoriza en torno a nuestra relación con los lugares y las huellas que en ellos dejamos: Mi obra se fundamenta en la utilización de la fotografía, tanto analógica como digital, para explorar temas que abarcan desde el paisaje transformado por la intervención humana hasta la descontextualización de lugares, así como la creación de espacios imaginarios.
Mis series fotográficas estudian nuestra posición en el paisaje, como espectadores y artífices, y plantean cómo desde ahí construimos el territorio y cómo nos proyectamos y nos reflejamos en él a través de las huellas, residuo de la intervención humana. Mis fotografías buscan una reflexión sobre la memoria territorial, el retorno de la naturaleza, el abandono y las cicatrices visibles e invisibles que el ser humano imprime en el paisaje.
De forma paralela a la creación visual, mi práctica se basa también en la investigación académica y la publicación de artículos sobre estética, fotografía de paisaje y sobre el concepto de huella en la fotografía de territorio, los cuales culminaron en una tesis doctoral.

Dentro de ese medio, se vale de técnicas diversas en función de sus intereses; en sus propuestas ligadas a la investigación, emplea a veces material de archivo y, en sus proyectos de cariz más puramente artístico, ha hecho uso del collage para abrir posibilidades expresivas a esos trabajos: En cada proyecto construyo narrativas visuales desde la imagen fotográfica, principalmente con fotografía analógica y procesos químicos, aunque, a veces, según el proyecto y sus necesidades, lo combino con fotografía digital y otros formatos. Personalmente, la fotografía me permite trabajar a partir de la observación y la selección, con un material y un control técnico que ha formado parte de mi creación artística desde mis años de formación.
También trabajo con collage manual, a partir de fotografías encontradas y de archivo, o de fotografías propias. La técnica del collage me permite crear lugares y contextos imaginarios, generando obras más plásticas que cuando me limito a la fotografía como técnica.
Sus referentes son fotógrafos de distintas épocas y geografías que, como ella, han atendido al territorio y a la representación de sus transformaciones en el tiempo, normalmente a partir de la intervención humana: Entre mis principales influencias se encuentran grandes fotógrafos como Bleda y Rosa, con su tratamiento del paisaje y la memoria del lugar.
A nivel estético y conceptual, me han influido mucho los paisajes alterados por el ser humano de Robert Adams y Lewis Baltz, o los lugares recreados de Jeff Wall y los grandes espacios de Candida Höfer. Y sin duda, las fotografías de paisaje urbano de Humberto Rivas y Manolo Laguillo.
Quizá exista en nuestra mirada algo persistente, una forma de ver que nos acompaña y se manifiesta inevitablemente cada vez que tomamos una fotografía.


Entre los proyectos fundamentales que hasta ahora ha llevado a cabo, Delgado comienza recordando Tránsito (2013), que se inspiraba en las muchas acepciones de ese término, del pasar por un lugar a la muerte de alguien santo, pero sobre todo aludía a que ese era el nombre de su abuela paterna: Tránsito nace de un nombre propio. De una mujer. Nace de un momento de cambio vital. De un traslado, del paso de un estado a otro. De una herencia. De un recuerdo estancado. Trata de un momento pasado, representado en el instante en el que todo va a cambiar.
Consta Tránsito de imágenes analógicas y cotidianas, que albergan fragmentos de interiores y exteriores que nos resultan muy familiares al tiempo que hablan de un tiempo que se fue.


Del año siguiente data Blanco doméstico, cuyas fotos, que fueron tomadas en la Vega de Granada y contienen, efectivamente, esa tonalidad, apelan de nuevo a paisajes en tránsito entre los modos pasados de habitar o de no hacerlo y las urbanizaciones recientes de cariz mercantil: Hace referencia a un blanco doméstico que se va o que parece no acabar de llegar.
Blanco doméstico se asoma al territorio de la Vega de Granada buscando las áreas que actúan como un espacio habitado fuera de los núcleos urbanos. En ese papel doméstico, estos lugares se tiñen de blanco dando cierto carácter a su tipología y función. El proyecto se compone de una serie de fotografías que recorren esos territorios en busca de imágenes y fragmentos de ese blanco.




Un proyecto paralelo a su tesis fue Lo que pudo haber sido y no es (2022): Nace del interés por analizar las marcas que la actividad humana deja en el territorio, tanto desde la teoría como desde la práctica artística. El hallazgo de las ruinas del hotel Gran Prior, en las Lagunas de Ruidera, impulsa una serie fotográfica, centrada en edificaciones inacabadas que permanecen como símbolos de promesas fallidas de progreso y bienestar. Las fotografías se intercalan con fragmentos de texto de la prensa de la época de su construcción.
El Gran Prior, concebido durante el auge turístico y constructivo iniciado en los años cincuenta, aspiraba a convertir la zona en un destino de referencia. Sin embargo, problemas económicos, cambios políticos y la posterior declaración del Parque Natural impidieron su apertura.
La serie, compuesta por dieciocho fotografías analógicas en color y formato apaisado, documenta estas ruinas junto a recortes de prensa que anunciaban un futuro que nunca llegó a materializarse.



Por último, este mismo año ha culminado una serie en la que venía trabajando Susana desde 2010, Landscape: point of view, ligada al conjunto de su producción: A lo largo de los años, al fotografiar distintos lugares y paisajes he tendido a identificar patrones que surgen de manera casi involuntaria: formas de mirar y encuadrar que se repiten desde un mismo punto de vista en contextos diversos.
Este encuadre reúne paisajes de Córdoba, Londres, Lagunas de Ruidera, Madrid y Coimbra; sin embargo, en todos ellos emerge una misma estructura natural. Quizá exista en nuestra mirada algo persistente, una forma de ver que nos acompaña y se manifiesta inevitablemente cada vez que tomamos una fotografía.
Como adelantamos al principio, muy pronto expondrá Delgado en Madrid: Actualmente trabajo en un proyecto sobre el concepto de tercer lugar, visto desde la actualidad social y la fotografía de paisaje, lugar y territorio. La próxima exposición colectiva, en la que participo en mayo, es “Naturaleza latente”, hasta el 21 de junio en Lumbre Gallery. Cinco artistas exploran lo orgánico, lo geológico y lo invisible: la naturaleza aparece como una presencia que se revela lentamente. Las obras ahondan en texturas, escalas y formas que oscilan entre lo orgánico y lo abstracto, invitándonos a percibir lo que normalmente pasa desapercibido.
Seguid aquí los pasos de la artista: www.susanadelgado.com

