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Mientras Félix González-Torres y sus instalaciones líricas y minimalistas nos esperan en el Museo Reina Sofía treinta años después de su muerte, la artista que, quizá, mejor haya recogido su testigo en el abordaje de cuestiones con implicaciones políticas o medioambientales desde una gramática, a un tiempo, sobria y poética ofrece una de sus exposiciones más amplias hasta ahora en Azkuna Zentroa, en Bilbao.

“Un árbol cae en el bosque” ha sido comisariada por Fernando Pérez, Iván de la Nuez y la propia Glenda León y nos propone, hasta septiembre, un recorrido por piezas que podemos entender como metáforas y que nacen de la observación pausada, incluso de la exploración científica.

Se trata de fotografías, pinturas o videocreaciones con las que esta autora cubana, que reside en España desde hace quince años, profundiza en distintas tensiones características de la vida contemporánea, subraya lo que la naturaleza tiene de sistema interconectado del que formamos parte o se refiere al espacio que concedemos a la espiritualidad superada la primera década del siglo XXI. Lo hace además, a menudo, entrelazando sus propuestas plásticas con rasgos de la música, la danza o la literatura; también desafiando la tendencia a la mirada rápida a través de juegos de opuestos -lo creado por la mano humana y lo que no, lo que brota y lo que cae, lo colorido y lo austero- e introduciendo continuamente un humor sutil.

Son numerosísimos sus trabajos que apelan a lo musical y, a través de partituras, nos invitan a escuchar las estaciones, las ciudades, la lluvia, el azar o el vuelo de los pájaros: no se trata nunca de una escucha anecdótica, pues para León ésta va mucho más allá del acto físico para convertirse en una forma de conciencia. Así, entre los sonidos que más le interesan se encuentra el del silencio, casi un requisito para no dejar de percibir lo invisible, lo espiritual o lo político cuando somos víctimas del constante ruido externo y nuestros propios verdugos cuando espoleamos el interno.

El título de esta muestra, en esa línea, remite al experimento filosófico en torno al sonido estudiado como fenómeno físico, objetivamente, o subjetivamente a través de aquella disciplina. Si un árbol cae en el bosque y no hay nadie para oírlo, el sonido se produce -no necesita espectadores para darse-, pero desde la filosofía o la neurociencia no sería relevante, porque desde la perspectiva de estas ramas del estudio de la mente el sonido no es únicamente la onda física, sino la experiencia sensorial de ser procesado por un cerebro. Así, sin un oyente, se daría vibración en el aire, pero no sonido como tal.

Para Glenda León, ese árbol caído podría simbolizar la sociedad actual y su devenir, necesitados de una escucha renovada que les dé sentido, de una mirada que también busque lo oculto y de individuos cuyos mecanismos de percepción sean herramientas de conocimiento, y no únicamente de verificación empírica. Así, el árbol de esta autora caería para hacernos ver el bosque.

Glenda León. Serie Acerca de lo invisible, 2026. Cortesía Estudio Glenda León

Glenda León. Serie Acerca de lo invisible, 2026. Cortesía Estudio Glenda León Glenda León. Serie Acerca de lo invisible, 2026. Cortesía Estudio Glenda León

Glenda León. Serie Acerca de lo invisible, 2026. Cortesía Estudio Glenda León

La exposición se estructura a través de distintos espacios temáticos que se relacionan entre sí y que, por distintos caminos, cuestionan nuestros modos de comprender y habitar lo dado.

A veces, parte de la política y la sociedad; Mundo político, Campo de juego o Sueño de verano hacen referencia a la polarización ideológica, los tentáculos del poder, la censura, las ambigüedades del progreso y el modo en que conflictos exportados calan tanto en lo íntimo como en las relaciones colectivas. A Glenda León no le interesa ni plantearlos ni resolverlos desde una perspectiva dogmática, sino insistiendo en que todo asunto presenta en realidad más capas interpretativas de las aparentes en un principio.

Por su parte, Efecto mariposa, Acerca de lo invisible o Contornos del mundo aluden a las distancias entre lo que vemos y lo que creemos ver, asunto que subyace igualmente en El mundo interpretado para piano, pieza en la que los nombres de los dioses, escritos en Braille, se convierten en partituras interpretadas en ese instrumento. Lo asible y lo inasible, lo audible y lo inaudible, convergen para hacernos experimentar sensaciones nuevas.

Glenda León. Efecto mariposa (Interestelar), 2023. Cortesía Estudio Glenda León

Glenda León. Efecto mariposa (Huracán Idai, 10 de marzo de 2019), 2023. Cortesía Estudio Glenda León Glenda León. Efecto mariposa (Huracán Idai, 10 de marzo de 2019), 2023. Cortesía Estudio Glenda León

Glenda León. Efecto mariposa (Huracán Idai, 10 de marzo de 2019), 2023. Cortesía Estudio Glenda León

Glenda León. Mundo interpretado para piano, 2014. Vista de la instalación en la exposición individual «Cosmic Trace», 2024. ÖK, Linz, Austria © Sophia Hartsch

Glenda León. Mundo interpretado para piano, 2014. Vista de la instalación en la exposición individual Cosmic Trace, 2024. ÖK, Linz, Austria © Sophia HartschGlenda León. Mundo interpretado para piano, 2014. Vista de la instalación en la exposición individual Cosmic Trace, 2024. ÖK, Linz, Austria © Sophia Hartsch

Glenda León. Mundo interpretado para piano, 2014. Vista de la instalación en la exposición individual Cosmic Trace, 2024. ÖK, Linz, Austria © Sophia Hartsch

Contemplaremos, por último, Cuerpos celestes, Viajar ligero o Espejismo, instalaciones que sintetizan sus inquietudes y que anteceden a Conversio, la pieza final de la exhibición y una de las más recientes de la artista. Se trata de una performance/instalación concebida como proposición de un gran diálogo entre culturas, circunstancias y modos de ver el mundo en nuestra época.

Este proyecto, que se completa con Hablando con Dios y con el audiovisual Suspensión, en otros espacios del centro, constituye la primera individual de la artista en Bilbao, pero León ya pasó por Azkuna Zentroa: en 2019 participó en la exposición colectiva “Nunca real/ Siempre verdadero”, junto a una docena de creadores que no construyen muros entre el arte y la palabra.

Glenda León. Cuerpos celestes (n.6), 2017-2026. Cortesía Estudio Glenda León

 

 

Glenda León. «Un árbol cae en el bosque»

AZKUNA ZENTROA

Arriquibar Plaza, 4

Bilbao

Del 18 de junio al 27 de septiembre de 2026

 

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