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Con motivo del décimo aniversario del blog Arquitectura Sostenible, conversamos con Isabel Fernández, quien fue socia y responsable de Relaciones Institucionales de Cupa Stone y la persona que impulsó y gestionó el blog durante años, hasta su jubilación. La iniciativa nació en un contexto de recuperación del sector y de consolidación de nuevos conceptos que aún no llegaban con claridad al público general.

En esta entrevista, Isabel repasa las claves para crear un espacio divulgativo, riguroso e independiente, destaca temas que marcaron conversación y recuerda que la sostenibilidad real suele estar en las decisiones invisibles del diseño. También comparte su visión de futuro: avanzar hacia una arquitectura regenerativa, apoyada en BIM, IA, simulaciones climáticas y una normativa cada vez más exigente a lo largo de todo el ciclo de vida del edificio.

Hace 10 años decidiste crear este blog, Arquitectura Sostenible ¿Qué te llevó a impulsarlo y qué sentías que faltaba entonces en el sector? ¿Qué crees que ha cambiado desde entonces?

Dos años antes de esta iniciativa había comenzado en España la recuperación de la gran crisis del sector de la construcción que abarcó desde 2008 a 2014. A partir de aquí, y también propiciado unos años antes por la entrada en vigor del Código Técnico de la Edificación, se empiezan a consolidar conceptos como: Certificaciones energéticas obligatorias, Edificios de consumo de energía casi nula (nZEB), Arquitectura bioclimática, Casas Pasivas, etc., que, si bien eran entendibles para el prescriptor, no resultaban habituales en el lenguaje del constructor y, menos aún, en el del público en general.

La creación del blog surge como idea para hacer llegar a este público, en un lenguaje entendible, todos estos conceptos de sostenibilidad en la arquitectura.

El blog ha logrado mantener un tono divulgativo y riguroso. ¿Qué claves crees que son necesarias para que un espacio así genere confianza y sea percibido como útil y de valor para arquitectos, prescriptores y ciudadanía en general?

Al crear contenidos es muy importante ponerse del lado del lector. Por ejemplo, si se trata de un particular que quiere construirse una casa, además de la información sobre materiales sostenibles, le gustaría tener un listado de arquitectos en su zona que cumplieran con los estándares de sostenibilidad.

Si por el contrario eres un profesional (prescriptor o constructor) querrías conocer, además de los materiales, su aplicación con ejemplos claros de su puesta en obra.

Para lo anterior, hay que estar al día sobre nuevos materiales sostenibles; sobre las propiedades de los tradicionales y sobre los resultados de su puesta en obra. Todo ello, evitando la publicidad para hacerlo sin estar condicionado y centrando su contenido en el espíritu del título del blog; arquitectura y sostenibilidad.

Al inicio del blog, ¿qué misión te marcaste y qué querías que se llevara el lector de cada publicación?

El objetivo principal de la creación del blog fue crear un foro de encuentro entre profesionales de la arquitectura, la construcción y los usuarios en el que se pudiera compartir conocimiento y debatir sobre el presente y el futuro del sector. Les correspondería a los lectores decir si se ha logrado o no este objetivo.

Mirando atrás, ¿qué temas o artículos conectaron más con la audiencia y cuáles te gustaría destacar por el impacto o las conversaciones que generaron?

Hay varios temas que, por la época en que los publicamos, resultaron muy novedosos para nuestros lectores. Entre ellos, destacaría los conceptos de Neuroarquitectura y de la Biohabitabilidad, para cuidar la salud de las personas. También, entre los materiales, fuimos de las primeras publicaciones en hablar sobre las cualidades de la paja, el barro cocido o las algas Posidonia, entre otros.

¿Qué parte de la sostenibilidad es menos visible para el público, pero determina de verdad el impacto de un edificio?

Creo que, a eso ya contestó en el blog uno de nuestros arquitectos entrevistados en 2017 que dijo “En arquitectura lo que realmente importa es lo que no se ve”. Lo determinante, desde el punto de vista de la sostenibilidad no es lo visible (paneles solares, fachadas verdes…) sino las decisiones invisibles tomadas en el inicio en la fase de diseño: estructura, materiales, ventilación, orientación y, en definitiva, lógica constructiva.

En tu experiencia, ¿qué diferencias has visto entre países o mercados en cómo se entiende la sostenibilidad (normativa, cultura de proyecto, exigencia del cliente, papel de las certificaciones)?

Creo que la sostenibilidad cambia bastante dependiendo del contexto cultural, climático, tecnológico, normativo y, por supuesto, económico de cada país.

Lo que he observado es que la sostenibilidad se centra en reducir el impacto más relevante en cada entorno. Así, en zonas frías, como Noruega, lo prioritario es el aislamiento. En países en desarrollo, como La India, se basa en el uso de materiales locales como el barro o la paja. En países más desarrollados la sostenibilidad incluye tecnología avanzada como edificios inteligentes con energías renovables integradas.

También la legislación (regulaciones y certificaciones) cumple un papel fundamental en cada país, como lo hace el BREEAM en Reino Unido o el LEED en Estados Unidos.

En tus artículos, entre otros materiales, has puesto siempre en valor la pizarra y la piedra natural. ¿Qué argumentos te parecen más sólidos para sostener su papel en la arquitectura sostenible?

Las cualidades que le hace estar muy por encima de otros materiales alternativos desde el punto de vista de la sostenibilidad son, sin duda, su bajo impacto en emisiones, su inercia térmica, su gran durabilidad y sus inmejorables cualidades ignífugas.

Arquitectura Sostenible cumple 10 años, pero te vamos a pedir que hagas un ejercicio de imaginación hacia el futuro. ¿Cómo te imaginas el sector de la arquitectura sostenible, en España, dentro de 10 años? ¿Qué crees que habremos normalizado y qué debates seguirán abiertos?

No sé si en 10 años o más, pero creo que la arquitectura sostenible será la norma y avanzará, desde los edificios eficientes capaces de reducir su impacto, hacía los regenerativos que sean capaces de generar energía, capturar carbono y mejorar la biodiversidad del entorno.

La digitalización será la clave para optimizar el diseño con herramientas como BIM e Inteligencia artificial y, dependiendo de la ubicación de la edificación, lo habitual (al menos es lo que espero) será realizar simulaciones climáticas que incorporen soluciones frente a olas de calor, inundaciones y otros eventos extremos.

A nivel normativo, la sostenibilidad será cada vez más exigente incluyendo regulaciones que afecten a todo el ciclo de vida de los edificios, desde su construcción y mantenimiento hasta su rehabilitación o derrumbe.

También, confío en que la dimensión social cobre más importancia con la construcción de vivienda asequible y mejore el bienestar de los usuarios.

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