White Cube presenta, en su sede de París, una muestra dedicada a las Écritures de Park Seo-Bo, un conjunto de obras que el coreano inició a finales de la década de los sesenta y en la que siempre trabajaría a lo largo de su vida.
Esta exposición, la primera de esta serie en la capital francesa, abarca más de cinco décadas de la trayectoria del autor, desde sus primeras pinturas de ese conjunto, concebidas durante su estancia en la capital francesa a finales de los setenta, hasta obras posteriores que reflejan sus distintos desarrollos en materiales y colores. Basándose en una metodología introspectiva, estas piezas las creó mediante la repetición disciplinada, inspirándose en las filosofías del budismo y el taoísmo.
Aunque Seo-Bo estuvo activo como artista desde mediados hasta finales de la década de 1950, no fue hasta el desenlace de la década siguiente que concibió estas composiciones. En ese tiempo previo, bajo la influencia de su formación en pintura occidental en la Universidad Hongik de Seúl, su obra se centró en la cuestión de qué pintar. Esta indagación inicial surgió tras una larga estancia en París en 1961, cuando Park viajó allí para participar en la exposición de la UNESCO “Jeunes Peintres du Monde à Paris”, permaneciendo en la ciudad durante un año tras enterarse de que la exposición se había pospuesto diez meses. En esta época, sus encuentros con el modernismo europeo —en particular con los principios gestuales del informalismo— dieron lugar a obras abstractas y viscerales que plasmaban las secuelas traumáticas de la Guerra de Corea. Sin embargo, a finales de los sesenta, a medida que el artista ahondaba en la filosofía taoísta y budista, esta línea de investigación experimentó un giro decisivo: la pregunta de qué pintar dio paso a la de cómo.

Écriture le proporcionó a Park un lenguaje con el que reconsiderar el acto de pintar y restar importancia a la intención artística en favor del proceso. Desde el principio, abordó el lienzo como una superficie sobre la que se podían inscribir y acumular gestos en el tiempo, a menudo mediante la aplicación repetida de marcas de lápiz sobre fondos monocromáticos aún húmedos, como se aprecia en imágenes tempranas como Écriture n.º 5-71 y Écriture n.º 8-71 (ambas de 1971). Reorientando sus inquietudes iniciales, que buscaban dar expresión visual a una preocupación existencial, este proyecto le ofreció un ritual curativo a través del que se podían canalizar y reflexionar esos estados interiores.
Seo-Bo regresó a París a finales de los setenta, durante un receso invernal de su docencia en la Universidad de Hongik. Viviendo en una modesta habitación de hotel en Montparnasse, comenzó a experimentar con los periódicos que utilizaba para limpiar sus pinceles. En una carta a su esposa fechada en 1977, escribe sobre su frustración con el aire húmedo del invierno: “Últimamente, las pinturas simplemente se niegan a secarse, así que, mientras espero a que lo hagan, he estado comprando ejemplares de Le Monde […] y experimentando con ellos”. Recurriendo a los materiales a mano, comenzó a inscribir marcas iterativas de lápiz sobre su superficie; la fragilidad del periódico requería un gesto más inmediato, de un solo aliento, que contrastaba con las incisiones más lentas y metódicas de sus propuestas anteriores. Trazos, goteos y marcas se despliegan sobre la página impresa, dejando visibles en algunos lugares los encabezados de los periódicos y fragmentos de texto bajo la pintura, vinculando así el acto de pintar con el paso del tiempo y con los vestigios materiales de lo cotidiano.
En 1972, al darse cuenta de que la memoria acabaría fallándole, desarrolló este autor un riguroso sistema de documentación: registraba los acontecimientos diarios en diarios personales y recopilaba extensos archivos de artículos de periódicos y revistas, que imprimía, organizaba y encuadernaba en múltiples volúmenes. En ese contexto, las pinturas de la serie Écriture pueden entenderse como una extensión de este impulso por registrar: una forma de inscripción diarística que operaba en paralelo a su búsqueda de autoconocimiento.

OTROS CONTENIDOS EN MASDEARTE:
