París,

La última muestra de Xavier Veilhan en París lleva por nombre “Portrait Mode” y plantea en la sala Perrotin una revisión del siempre presente género pictórico del retrato desde su transformación digital, tanto en las dos dimensiones (conjugando técnicas propias de la pintura y la marquetería) como en tres (en esculturas de diseño, nuevamente, digital y de madera maciza). Los modelos seleccionados por el artista de Lyon han sido amistades, miembros del personal de su estudio y animales cotidianos, sobre todo pájaros, y en lugar de incidirse en su individualidad, en la celebración de sus diferencias, se han acentuado los rasgos básicos que los unen. Recordando sus procesos de trabajo, en el centro de la exhibición se han reproducido, a pequeña escala, los asientos del taller de Veilhan que se emplearon durante las sesiones: diseños de Vico Magistretti y Rick Owens que permiten a este autor charlar cómodamente con sus visitantes.

Hay un término especialmente utilizado por el francés al referirse a su producción: el de presencia. Lo emplea en múltiples sentidos: aludiendo a la de las esculturas en el espacio que ocupan, la de las imágenes que se liberan de la bidimensionalidad del muro al materializarse como bajorrelieves o volúmenes ilusionistas, o la de los propios espectadores que deambulan por sus exposiciones, normalmente diseñadas como jardines o paisajes artificiales. En sus proyectos más recientes, ha involucrado además su propia presencia: lo vimos en su participación en el Pabellón francés en la Bienal de Venecia de 2017 o en la performance Compulsory Figures (2019), que ideó junto al patinador artístico Stephen Thompson y el escenógrafo Alexis Bertrand; con este último viene colaborando desde hace dos décadas.

Xavier Veilhan. Portrait Mode. Galerie Perrotin
Xavier Veilhan. Portrait Mode. Galerie Perrotin

Esa primacía de la presencia podría resultar extraña en un cuerpo de trabajo ligado, como decimos, a los procesos de producción digital, a las modificaciones de escalas y a las superficies coloreadas pixeladas, pero en este punto Perrotin recuerda que la pandemia y el confinamiento que todos experimentamos hace tres años reveló de forma clara que las reflexiones sobre este asunto de lo presente no pueden disociarse hoy de las que tienen que ver con las tecnologías de la información.

La imaginación y los avances técnicos han nutrido, a partes iguales, la mayor parte del trabajo de Veilhan desde sus inicios como artista: ha llevado a cabo esculturas de vehículos, máquinas y mecanismos; se ha inspirado en las conquistas espaciales y se ha valido de software para generar intrigantes formas que parecen alegorizar esos nuevos estados fluidos, incorpóreos y ubicuos que hemos hecho nuestros o que caracterizan nuestros dispositivos hoy más cercanos.

Xavier Veilhan. Portrait Mode. Galerie Perrotin
Xavier Veilhan. Portrait Mode. Galerie Perrotin

Ha llegado, incluso, a crear superficies para dar forma a la intuición compartida (quizá no siempre de forma consciente) de que el mundo de los materiales, y el sector de la información, están actualmente inmersos en procesos de hibridación: ha recalcado que los sistemas que utilizamos son, en primer lugar y ante todo, programables, y que constituyen marcadores de tiempo. Al organizar la circulación a gran escala de sus esculturas altamente fotogénicas, online y a través de imágenes, también ha aprovechado la amplificación del espacio público resultante de la democratización de internet, estrictamente contemporánea a su producción.

Sin embargo, sería demasiado simple vincular sus obras a un discurso de tintes tecnófilos. Los cuerpos siempre están presentes en sus piezas, y no es raro que se inspire en la estatuaria clásica, que dé cabida a figuras animales (pingüinos, palomas, osos, rinocerontes, tiburones, perros) o que, como adelantamos, teniendo en cuenta los cuerpos de los espectadores, diseñe sistemas expositivos vinculados a los pasos de los visitantes. En otras palabras, los proyectos de Veilhan nos muestran que la fantasía, para algunos aterradora, de un modo de existencia incorpórea en el Metaverso, una productividad rastrada por reuniones de Zoom, o un arte accesible a través de salas de visualización en la red o visitas virtuales a museos, encontrará sus límites en la realidad biológica de los cuerpos humanos y animales, en la fisicidad de las obras de arte e incluso en la de las máquinas.

La transición de su producción desde las esculturas facetadas a las borrosas, más orgánicas, tiene así un valor demostrativo: nos revela la evolución entre dos momentos históricos (el de la modernidad y otro período aún sin nombre) y subraya que compartimos nuestro espacio con otros seres no humanos con particularidades propias.

Xavier Veilhan. Portrait Mode. Galerie Perrotin
Xavier Veilhan. Portrait Mode. Galerie Perrotin

 

Xavier Veilhan. Portrait Mode. Galerie Perrotin
Xavier Veilhan. Portrait Mode. Galerie Perrotin

 

 

Xavier Veilhan. “Portrait Mode”

GALERIE PERROTIN

76 Rue de Turenne

París

Del 2 de junio al 29 de julio de 2023

 

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