No fue precisamente un hombre muy amigo de las fotos. Algunos aseguran que solo se conocen dos retratos de Fréderic Chopin, y la más conocida de ellas, del año 1849, parece haber sido tomada por Louis-Auguste Bisson poco antes de su muerte, a causa de una tuberculosis.

El compositor, nacido en Varsovia, mostró un precoz talento para la música, llegando a componer su primera pieza a los siete años de edad y alcanzando un notable nivel en la ejecución del piano a los ocho años, talentos que le dieron el título de niño prodigio, llegando a ser conocido en la capital polaca como “el pequeño Chopin”.

Alain Kohler, un físico suizo que además se caracteriza por ser un amante de la música clásica, anunció hace poco al Instituto Polaco de Cultura que consiguió una fotografía inédita de Chopin, imagen que fue captada en el año 1847 por Bisson (el mismo autor de su retrato oficial), con la técnica del daguerrotipo.

Gilles Bensimon, integrante de Radio France Internationale, ha trabajado junto a Kohler para corroborar la legitimidad de esta nueva fotografía de Chopin, que se caracteriza porque el compositor aparece menos demacrado que de costumbre, pero con una mirada profundamente triste.

James Rhodes, el conocido pianista inglés, famoso por su autobiografía Instrumental, publicó el hallazgo en su cuenta de Instagram.

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