Un retrato del doctor Félix Rey traído desde el Museo de Pushkin de Moscú al Museo Van Gogh, ha llegado a la pinacoteca holandesa con una revelación: la verdadera historia de la oreja de Van Gogh.

Una nota manuscrita del doctor Rey nos puede aportar datos acerca de lo que ocurrió la noche del 23 de diciembre del año 1888, cuando el pintor holandés decidió atentar contra sí mismo cortándose una oreja, lesión que al parecer comprendió todo el apéndice auricular izquierdo, quedando apenas restos del lóbulo.

Al retrato de Félix Rey y su testimonio sobre las heridas que se había causado a sí mismo el incomprendido pintor del siglo XIX, le acompañan el arma con la que el propio Van Gogh atentó contra su vida disparándose en el pecho, en aquella tormentosa etapa en la que el expresionista vivía atormentado por la locura.

Una carta de Rey, acompañada de un diagrama, da pruebas concluyentes de cómo fue realmente la herida de Van Gogh, sobre la que se han hecho tantas especulaciones, y el arma con la que intentó quitarse la vida, que ahora atesora el Museo Van Gogh en Amsterdam, fue encontrada en un campo de Auvers-sur-Oise sesenta años más tarde del intento de suicidio del pintor, por un agricultor.

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