Menorca,

Si el pasado verano presentaba en el Centro Botín de Santander una exhibición concebida específicamente para sus arquitecturas, en la que compendiaba la diversidad de las técnicas que vienen dando forma a su producción (esculturas, dibujos, textos, fotografías), puestas todas al servicio de la exploración de las dicotomías entre cambio y permanencia, entre las esencias y la apariencia variable, este verano Roni Horn vuelve a exponer en España esculturas e instalaciones que interactúan con el espacio donde se muestran: las salas del área sur de la galería menorquina Hauser & Wirth, que en paralelo dedica un proyecto a Chillida con motivo de su centenario.

El centro de la exhibición lo ocupa el conjunto escultórico A witch is more lovely than thought in the mountain rain, un conjunto de nueve piezas circulares elaboradas en vidrio, un vidrio de apariencia sólida en la distancia al ser fundido y macizo. Esta autora estadounidense comenzó a trabajar con ese material en los noventa, atendiendo a un proceso consistente en verter vidrio fundido coloreado en un molde y dejar que se endurezca progresivamente durante meses. Los frutos, además de compactos, son ricos en texturas: la parte superior, pulida al fuego, resulta brillante y lisa, casi evocadora de un charco de agua clara, mientras que los laterales son rugosos, como lo fueron los moldes empleados para ellos.

Transmiten estas piezas la sensación de encontrarse aún en proceso de cambio, no acabadas; ese es el aspecto que interesa a Horn conseguir: incide en la condición transitoria del vidrio, que no podemos definir ni como sólido ni como líquido, ya que sus átomos se encuentran en un movimiento continuo aunque imperceptible, como en tantas ocasiones el agua (y nuestras propias personalidades, según Horn). Incluso la luz que incide en estas obras a través de ventanas y claraboyas y los pasos de los espectadores pueden modificar nuestra percepción de las mismas; nos resultarán más opacas o transparentes, sólidas o fluidas, en función de esas gradaciones lumínicas: Lo que me fascina tiene mucho que ver con esa esencia de las cosas que tienen una apariencia pero que en realidad son algo completamente distinto. Es el lugar y sus condiciones físicas inevitables el que transforma estos trabajos, cilíndricos y cóncavos en su parte superior, en mutables.

Roni Horn. A witch is more lovely than thought in the mountain rain
Roni Horn. A witch is more lovely than thought in the mountain rain, 2018
Roni Horn. A witch is more lovely than thought in the mountain rain
Roni Horn. A witch is more lovely than thought in the mountain rain, 2018
Roni Horn. A witch is more lovely than thought in the mountain rain
Roni Horn. A witch is more lovely than thought in the mountain rain, 2018

La ambigüedad, la posibilidad de incertidumbre, define igualmente Black Asphere, una obra en cobre macizo aparentemente semejante a una esfera pero carente de simetría en torno a su eje, esto es, no del todo redonda; Horn se ha referido a ella como un autorretrato, pues tiende a rehuir todo tipo de etiquetas y no cree en las identidades estáticas. El mismo asunto domina su serie Pair Objects, trabajos en cobre y acero inoxidable en los que se subraya que no hay dualidad sin paradoja, o en a.k.a, un conjunto de retratos suyos realizados a lo largo del tiempo y emparejados entre sí que ya pudimos ver en Santander: le sirven para incidir en la complejidad de toda personalidad individual; en las multitudes que, para la artista, albergamos. Lo potencialmente idéntico, en sus creaciones, nunca lo acaba siendo.

A Menorca también ha llegado Double Mobius, v. 2, una escultura ejecutada en oro puro que se compone, y de ahí su nombre, de una forma geométrica que parece tener dos caras pero que cuenta solo con una: el objetivo de Horn era eliminar las capas de significado que nuestra cultura asocia al oro para permitir al visitante aproximarse al material real, sin esas connotaciones. A ella le sugiere tanta intimidad como infinitud.

Roni Horn. Black Asphere, 1988-2006
Roni Horn. Black Asphere, 1988-2006
Roni Horn. Double Mobius, v. 2, 2009-2018
Roni Horn. Double Mobius, v. 2, 2009-2018

Un último conjunto de trabajos en Hauser & Wirth tienen que ver con la literatura, muy presente en el conjunto de su producción, más allá de la evidencia de algunos títulos. La mencionada instalación A witch is more lovely than thought in the mountain rain toma su nombre de un poema de la británica Joan Murray, que ha tratado de aproximar sus palabras a las sensaciones táctiles, y las esculturas que componen Key and Cue recogen versos primeros de algunos textos de Emily Dickinson, otra referencia habitual en Horn. En este caso, se vale de ellos como enunciados independientes que dispone en las cuatro caras de sus trabajos, de modo que no puedan leerse de una vez y sin desplazarse: una vez más, desafía la percepción de lo unitario.

Además, al tratar de convertir lo escrito en material, propone al público pensar en el lenguaje como escultura, dejando a un lado los significados de los que a priori no podemos despojarnos para conceder prioridad a lo experiencial. En sus palabras: No considero que el objeto, lo material o lo producido sea la culminación de una obra. El objetivo último es siempre la experiencia, lo que significa que el público, el individuo, forma parte integrante del valor de la obra.

Tratará de demostrarlo así, también, en el buen número de exhibiciones internacionales que en los próximos meses se le dedican: en el Museum Ludwig de Colonia (hasta el 11 de agosto), la sede neoyorquina de la propia firma Hauser & Wirth (hasta el 28 de junio) y el Louisiana Museum of Modern Art danés (hasta el 1 de septiembre).

Roni Horn. Key and Cue, No. 793, GRIEF IS A MOUSE, 1994-2000
Roni Horn. Key and Cue, No. 793. GRIEF IS A MOUSE, 1994-2000
Roni Horn. Hauser & Wirth Menorca
Roni Horn. Hauser & Wirth Menorca

 

 

Roni Horn

HAUSER & WIRTH MENORCA

Isla del Rey, Mahón

Menorca

Del 11 de mayo al 27 de octubre de 2024

 

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