Las pinturas ecológicas, también conocidas como biodegradables, se componen de materias primas simples y naturales que se derivan de productos biodegradables.  A diferencia de las pinturas sintéticas, que a menudo contienen compuestos orgánicos volátiles (COV) y otros productos químicos nocivos, las pinturas ecológicas no producen sustancias tóxicas que puedan dañar el medio ambiente o la salud humana. De hecho, su uso puede mejorar la calidad del aire interior y reducir los riesgos para la salud asociados con los COV y otros tóxicos.

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Beneficios y tipos de pintura ecológicas

Las ventajas de las pinturas ecológicas son múltiples. Entre otros beneficios, su aplicación es sencilla, presentan un alto rendimiento y mantenimiento, no desprenden olor, son ignífugas, no emiten gases tóxicos y no cargan con energía electroestática, por lo que inhiben el polvo y se mantienen limpias durante más tiempo.

Existen diversos tipos de pinturas ecológicas en función de los componentes naturales utilizados para su fabricación:

  • Pinturas naturales: Su origen puede ser animal o vegetal, siendo estas últimas más conocidas y utilizadas.
  • Pinturas minerales: Su fabricación se realiza a partir de silicato, cal, arcilla o tiza.

Cómo fabricar pinturas ecológicas

Las pinturas ecológicas pueden encontrarse en el mercado a un precio superior al de las pinturas sintéticas convencionales. No obstante, es posible conseguirlas a un coste más asequible fabricándolas a partir de recursos naturales y económicos. Algunos ejemplos son:

  • Pintura ecológica de aceite: Para su fabricación es necesario emplear aceite como aglutinante y algunos pigmentos minerales para añadirle color. La mezcla de aceite de lino o linaza con el pigmento elegido hasta conseguir su total disolución da como resultado un tipo de pintura fácilmente aplicable en superficies de madera sin tratar.
  • Pintura ecológica a partir de leche: El aglutinante empleado para su obtención es la caseína de leche, que se obtiene a partir de la mezcla de leche caliente con vinagre blanco. Tras separar el suero de leche del cuajo, este último se mezcla con tiza, cal o polvo de mármol y se le añade agua hasta conseguir una mezcla homogénea que presente la consistencia adecuada para pintar. Puede aplicarse en superficies absorbentes como cemento, yeso o madera natural. Sin embargo, no es útil para superficies plásticas o metálicas.
  • Pintura ecológica de almidón: El componente aglutinante es el almidón, que se puede obtener a partir de patatas o arroz. La mezcla de uno de estos dos ingredientes, previamente cocido y hecho puré, con agua hirviendo, yeso y pigmento, antes diluidos en agua fría, da como resultado un tipo de pintura ecológica adecuado para utilizar en madera, cartón y muros de interior.
  • Pintura ecológica de cal: A partir de cal hidratada o de construcción, sal y cola vinílica o leche en polvo con agua es posible obtener este tipo de pintura biodegradable. La mezcla de estos ingredientes puede usarse para pintar exteriores o interiores rústicos.

El color de la pintura, clave para ahorrar energía en las viviendas

Durante el proceso de fabricación de las pinturas ecológicas también es posible añadir colorantes alimentarios o naturales ecológicos para crear una amplia variedad de colores. La elección del color puede parecer una simple cuestión de estética sin mayor importancia, pero lo cierto es que la tonalidad que escojamos puede suponer una diferencia en la factura de la luz y el confort de la vivienda con respecto a otra.

Las paredes blancas son una de las mejores opciones, ya que proyectan mejor la luz natural y contribuyen a crear una sensación de amplitud en el hogar. En general, cualquier tonalidad clara, como los colores pastel, puede ayudar a conseguir este efecto. Este tipo de colores permiten aprovechar al máximo la luz natural y extenderla a las diferentes estancias de la casa, disminuyendo el uso de luz artificial.

Por el contrario, no es recomendable pintar una habitación entera de un tono oscuro, puesto que el consumo de luz de este color es muy elevado. En este caso, puede optarse por combinar tonalidades oscuras y claras para crear contraste y mejorar la armonización energética de las estancias.

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Cuál es el proceso de aplicación de las pinturas ecológicas

El proceso de aplicación de las pinturas biodegradables es el mismo que se lleva a cabo con una pintura convencional. En primer lugar, se debe retirar la pintura vieja y desgastada de la superficie que se desee cubrir. Posteriormente, se debe lijar la superficie hasta obtener una superficie lisa. En último lugar, se debe extender la pintura con normalidad, aplicando las capas necesarias hasta lograr la apariencia deseada.

Durante todo el proceso, es conveniente utilizar una mascarilla para evitar inhalar polvo, especialmente en el momento de retirar la antigua capa de pintura. También es recomendable mantener las ventanas abiertas si estamos pintando una habitación interior para garantizar la correcta ventilación de la estancia.

En definitiva, aunque el precio de las pinturas biodegradables es ligeramente más elevado, son una apuesta segura para evitar posibles riesgos para la salud de las personas y asegurarnos de que los materiales que elegimos son respetuosos con el medioambiente tanto en su fabricación como durante su vida útil.

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