“Wuñelfe: Lucero del
Amanecer” es una creación coreográfica inspirada en la cosmogonía mapuche
y los relatos sobre el origen del mundo.
En la tradición de ese pueblo
originario, Wuñelfe, nombre que se le da al planeta Venus, es representado como
una estrella de ocho puntas que anuncia la primera luz del día.
A partir de esta figura, el
montaje despliega una dramaturgia que acompaña el tránsito desde la oscuridad
hacia la primera luz, haciendo visible la génesis del universo.
Primera parte de la trilogía Cuerpos del Retorno, la obra inaugura un
nuevo ciclo en la trayectoria del bailarín y coreógrafo mapuche Ricardo
Curaqueo Curiche. Con esta pieza, el autor da continuidad al recorrido iniciado
con “Malen” (2017, Premio del Círculo de Críticos de Arte de Chile), “Weichafe”
(2019) y “Mollfun” (2022), profundizando una poética coreográfica desarrollada
desde esta cosmovisión ancestral.
El montaje reúne en escena a nueve bailarinas y cuatro mujeres del mismo pueblo
originario, cuyos cuerpos y voces participan de la construcción coreográfica y
dramatúrgica. En este encuentro, la aparición de Wuñelfe deja de ser únicamente
una referencia simbólica para convertirse en el acontecimiento ritual que
organiza el desarrollo de la pieza.
“La obra transita desde la oscuridad hacia la aparición gradual de la luz,
construyendo imágenes físicas y sonoras inspiradas en los ciclos del amanecer y
en la figura de Wuñelfe, el lucero de la mañana. Más que una narración lineal,
propone una experiencia de presencia compartida donde cuerpo, memoria y
ritualidad se encuentran con lenguajes escénicos contemporáneos», adelanta
Ricardo Curaqueo, su director.
La composición musical y la dramaturgia sonora fueron desarrolladas en colaboración con el violinista y compositor Francisco Moreira (VÑVM), cuyo trabajo establece un diálogo permanente con la coreografía, configurando una dimensión sonora inseparable de la dramaturgia de la obra.
Para Curaqueo, “el reto es abrir una dimensión más abstracta y sensorial vinculada a la cosmología, la ritualidad y la percepción del tiempo”. Y concluye: “No se trata de ilustrar un mito, sino de activar una experiencia escénica donde cuerpo, voz y ritualidad produzcan conocimiento sensible”.
31 Jul al 16 Ago
Ju a Sá— 20 h. Do— 19 h. Entradas en gam.cl

