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El joven artista madrileño Fernando Barrios Benavides se vale de la pintura, la escultura y el dibujo para analizar las posibilidades experienciales que ofrecen la materia, la memoria y la arquitectura. Desde sus inicios, sus trabajos han evolucionado desde la figuración de trasfondo psicológico hacia la abstracción matérica, sirviéndose últimamente de yesos, cementos, papeles y restos constructivos incorporados a sus soportes.

Habitual de la galería Llamazares de Gijón, allí presenta hasta el 22 de mayo de 2026 la muestra “El ojo que no perdona”, compuesta por trabajos en los que las formas de su producción primera se han sintetizado y mezclado, al igual que esos materiales que se han sumado a sus lienzos: además de los citados, tejas, adoquines, pequeñas ruinas…

Los viene utilizando desde que, en sus traslados a un estudio anterior en el barrio madrileño de Fuencarral, debía cruzar varios descampados con escombros en los que atisbaba formas caprichosas que, en algún caso, le recordaban su vida anterior y que muchas veces contenían rasgos de una existencia (humana) previa, como papel pintado, gotelé o capas de pintura acrílica. Curiosamente, su propio taller acabó convertido en esos escombros más tarde.

Como estudiante de arquitectura y miembro de una generación afectada por la crisis de la vivienda, todos esos elementos se han incorporado de forma natural a su práctica cuando los pasados retratos psicológicos simplificaron sus formas.

Las raíces de los trazos de sus composiciones más recientes pueden rastrearse en las tempranas, y se relacionan con ellos, además de los elementos de construcción, objetos personales y papeles, igualmente suyos y de sus cercanos. La finalidad de esas combinaciones es generar una visión particular de una mente y de sus condicionantes materiales cotidianos; concreciones materiales de lo que no se puede ver.

Las piezas reunidas en Gijón destacan por su refinamiento, compatible con la presencia de recovecos, garabatos, patrones, incisiones y capas y capas de elementos desechados. El blanco es el tono dominante, que se extiende en grandes superficies, pero convive con el caos.

Fernando Barrios Benavides. Espero el sonido adecuado
Fernando Barrios Benavides. Espero el sonido adecuado
Fernando Barrios Benavides. Pirosis
Fernando Barrios Benavides. Pirosis

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