Un bodegón holandés robado por nazis en retirada, y enviado por un soldado alemán como regalo a su esposa, volvió a un museo de Florencia en gran parte gracias a una campaña incansable del director del Museo de los Uffizi: un alemán.

Los ministros de relaciones exteriores de Alemania e Italia estuvieron en el Palazzo Pitti, un palacio renacentista que es parte del Museo de los Uffizi, para la develación de la obra maestra «Jarrón de flores» de Jan van Huysum, artista del siglo XVIII cuyos bodegones exquisitamente detallados eran muy solicitados en su época.

El director del Uffizi Eike Schmidt exhortó a principios de año a su país natal a devolver el cuadro. Había colocado en una pared de la galería tres etiquetas donde alguna vez colgaron pinturas antes de que fueran extraídas de la institución durante la Segunda Guerra Mundial: «robada», decían las etiquetas en italiano, inglés y alemán.

«Jarrón de flores» es tan realista que ha sido comparada con una fotografía. Van Huysum usaba una lupa para estudiar sus sujetos. En la obra devuelta pueden verse las ondas en las alas traslúcidas de sus insectos, por mencionar un detalle notable.

El cuadro fue adquirido en 1824 por un gran duque de la dinastía Habsburgo-Lorena, que siguió a los Medici como residente del palacio en Florencia.

Poco después del estallido de la Segunda Guerra Mundial, las obras de arte del palacio fueron empacadas y guardadas en cajas de madera y trasladadas de una villa a otra. Cuando el ejército alemán estaba retirándose, las cajas fueron agregadas a otro botín de guerra y con el tiempo terminaron en Bolzano, una ciudad alpina cerca de Austria. Allí, la caja que contenía «Jarrón de flores» fue abierta, y en julio de 1944 un soldado alemán se la mandó a su esposa en Alemania.

El paradero de la pintura fue un misterio hasta unas semanas después de la caída del Muro de Berlín en 1989. Comenzando en 1991, la familia alemana intentó repetidas veces vender la obra a Italia a través de intermediarios, «amenazando con dársela a terceras personas o incluso destruirla si no les pagaban una recompensa», dijo el ministro de cultura italiano. La última solicitud de dinero fue hecha a Uffizi en 2016, indicó.

Con información de nota de prensa

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