París fue la ciudad que acogió a Oscar Wilde, escritor inglés que resultó ser un aclamado dramaturgo del Londres Victoriano, cuando arruinado, y luego de cumplir con una condena de tres años en la cárcel de Reading por su homosexualidad, se retiró a la capital francesa, olvidado y despreciado por muchos.

Allí murió el autor de El retrato de Dorian Gray en el año 1900, y desde finales de septiembre, el Petit Palais le dedica al británico su primera gran exposición en París, una muestra que estará abierta al público hasta mediados de enero del año que viene, donde se narra los detalles de su encarcelamiento a los 41 años, cuando se encontraba en el cénit de su carrera literaria.

La exposición muestra múltiples facetas de Oscar Wilde, sin pasar por alto su particular sentido del humor y las caricaturas relativamente favorables de las que fue objeto, pero haciendo un especial énfasis en su lado más serio y profundo como pensador y artista de las letras anglosajonas. 

Merlin Holland, nieto de Wilde y comisario científico de esta exposición, decide narrar en esta muestra una faceta que muchos ignoran sobre el autor de cuentos, poemas y novelas. En la última cámara de la muestras se encuentran sus últimos poemas en prosa De Profundis y La balada de la cárcel de Reading.

1 comentario

  1. Creo que esta es una de las informaciones más esenciales para
    mí. Y me alegro de leer su artículo. Mas deseo comentar ciertas cosas por lo general,
    el estilo del sitio web es perfecto, los artículos son verdaderamente excelentes:
    D. Buen trabajo, ¡saludos, volveré de nuevo desde que marqué esta página y lo twitteé a mis seguidores!

Dejar una respuesta

2 × uno =