El escultor cubano Roberto Pérez Crespo tiene en sus manos varios proyectos a desarrollar en la ciudad de Miami, donde reside desde el año 2003. Especialista en la creación de piezas con granito y mármol, su talento en la talla de piezas monumentales ha logrado que su trabajo esté a la disposición de los servicios comunitarios.

Desde los 17 años este artista cubano ha sentido inquietud por la escultura y al cumplir los 21 años ingresó en el proyecto comunitario de escultura José Fowler, donde fue alumno de José Jacinto Llins Díaz y José Duverger Aliaga. En el año 1994 consiguió su primer reconocimiento, un premio de escultura otorgado por la galería Forma.

Roberto Pérez Crespo se ha nutrido de la observación y el intercambio con otros artistas  y antes de mudarse a los Estados Unidos, fue parte de la feria anual Costa do Estoril en Portugal desde el 2001 al 2003. El escultor latinoamericano ha trabajado para clientes como Jorgen Haugen Sorensen, uno de los más reconocidos escultores daneses de la actualidad.

En varias oportunidades Pérez Crespo ha donado alguna de sus obras para disfrute de las comunidades de Miami, en el año 2005 donó una pieza a la iglesia de Saint Martha, sede de la Arquidiócesis de Miami, gesto que le valió el reconocimiento del arzobispo John Clement Favalora.

 

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