Una de las obras de arte más costosas del año pasado fue elaborada por el pintor austríaco Gustav Klimt, genio simbolista que a comienzos del mes de febrero cumplió 99 años de su muerte. La pieza, titulada Retrato de Adele Bloch-Bauer II, se vendió por más de 150 millones de dólares y pertenecía a la empresaria Oprah Winfrey.

Esta es la segunda pintura de Klimt que cambia de propietario desde que el mercado del arte comenzó a contraerse. El ruso Dmitri Rybolovlev vendió en una transacción privada la obra Serpientes de agua II. La negociación se produjo en noviembre del año 2015 y alcanzó una cifra estimada de ciento setenta millones de dólares.

Tanto la pieza que atesoraba Winfrey como la obra del coleccionista ruso fueron adquiridas por asiáticos. Los especialistas que aconsejan a coleccionistas asiáticos interesados en el arte occidental contemporáneo y moderno aseguran que los atractivos de Klimt radican en su valor artístico y financiero.

El Retrato de Adele Bloch-Bauer II fue adquirido por Oprah Winfrey en una subasta de Christie’s en el año 2006 a una cifra de 87,9 millones de dólares. La obra, que salió de la colección de la empresaria estadounidense el año pasado, ganó un 71% de valor en estos diez años. Fue pintada por Klimt en el año 1912.

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