Fue marginado por el líder soviético Nikita Jruschov en el año 1962 y tuvo que abandonar su país natal, muriendo hace pocos días a la edad de 92 años en la ciudad de Nueva York. Se trata del escultor ruso Ernst Neizvestny, un hombre que luchó contra los invasores nazis en la Segunda Guerra Mundial y fue condecorado por su heroismo.

Tras estudiar en el instituto de Bellas Artes de Moscú e ingresar a la Unión de Artistas de la URSS en el año 1955, participó en una exposición dedicada al trigésimo aniversario de la Asociación de Artistas de Moscú a comienzos de la década de los sesenta, en la que Jruschov calificó su obra de pederastia en el arte, manchando su imagen ante los círculos intelectuales de Moscú.

En el año 1976 abandonó Rusia para vivir en Suiza, y de allí a los Estados Unidos. Neizvestny pudo volver de forma regular a su país natal en el año 1989, época en la que se convirtió en el consejero cultural de Borís Yeltsin, recibiendo múltiples condecoraciones, entre ellas la que le impuso Vladimir Putin en el año 2000.

Entre sus obras escultóricas más notables se encuentran múltiples monumentos, como la Gigantomanía (1958), Imágenes de Dostoievski (elaborada a partir de 1963) y las Imágenes de Dante (1966). Consiguió exponer junto a Marc Chagall en Londres a finales de la década de los sesenta y en 1970 estuvo en el Museo de Arte Moderno de París.

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