Hace unos días partió el proceso de
montaje de la obra “Abu y Bu”, nuevo proyecto escénico del reconocido
marionetista español -radicado en Coronel, comuna carbonífera del Biobío- Jordi
Regot quien, con el apoyo del Ministerio de las Culturas, las Artes y el
Patrimonio, a través del Fondart Regional convocatoria 2024 y junto a un equipo
multidisciplinario también de la zona, estrenarán esta propuesta durante el
segundo semestre, en diversos espacios culturales de las tres provincias de la
Octava Región.

Esta emotiva y conmovedora obra, la
decimoctava dentro de los 34 años de trayectoria de Regot -ya sea en España con
Trac-Trac Teatre como en Chile como Jordi Regot Marionetas- está destinada para
las infancias y con un objetivo pedagógico.

Es decir, busca enseñar a los más pequeños
a identificar mejor sus emociones y expresarlas, “ya que es muy enriquecedor
para las niñas y niños ver, como espectadores, situaciones reconocibles y
emociones que ellos mismos pueden sentir en su vida diaria y que quizás no
sepan expresar.

Ver estas acciones reflejadas en una obra,
les ayuda a afrontar los posibles problemas del día a día, pues se ven
reflejadas en las peripecias que los personajes viven en escena, donde estos
buscan siempre una solución a los problemas que les van surgiendo a lo largo
del transcurso de la trama de la obra.

Paralelamente, promueve valores vinculados
al respeto, solidaridad, tolerancia, y a luchar por las propias creencias”,
cuenta Regot.

Sobre lo que trata la historia en sí de
“Abu y Bu”, esta parte de una realidad extendida por Chile: la de los menores
que no viven en compañía de alguno de sus progenitores. 

En este caso Tomás, el
niño protagonista del montaje, a quien su padre abandonó y nunca reconoció,
vive con su abuelo materno puesto que su madre debe trabajar lejos para poder
mantenerlos. Debido a esto el niño tan solo puede ver a su mamá en contadas
ocasiones.

Así, la dramaturgia aborda la convivencia
de nietos con los abuelos.

 Esta relación familiar donde la brecha
intergeneracional entre el abuelo que “sustituye” al padre/madre (en muchos
casos hijos de madres solteras o con maridos ausentes) y el nieto que no conoce
al papá, constituye un elemento presente en la obra manifestándose como falta
de entendimiento por ambas partes, debido a la diferencia de las vivencias y
actividades propias de cada uno.

Este desencuentro se produciría, por lo
general, porque los mayores trasladan las vivencias de su infancia a la de sus
nietos, que poco o nada tienen que ver con ello, todo lo cual termina
dificultando la relación.

Y la aparición del ‘otro’ abuelo de Tomás,
trae consigo un nuevo paradigma y la necesidad del abuelo paterno, de enmendar
los errores cometidos con la educación de su propio hijo.

Esto le lleva a participar de la realidad
del nieto, lo que poco a poco irá transformando al personaje mostrándole la
importancia del dialogó intergeneracional para lograr acercarse al niño”,
explica el español.

Mezcla de técnicas y experiencias

Hay que destacar que este proyecto es
fruto del intercambio de diferentes visiones y técnicas respecto a la creación
de y con títeres, cruce de experiencias entre dos creadores con larga
trayectoria.

César Parra (Chillán, Chile) y Jorge Regot
(Barcelona, España), ambos son el sustento creativo principal del proyecto y
que complementan sus conocimientos para montar una novedosa y atractiva
propuesta.

En este sentido, el proyecto pretende la
concreción de una obra de marionetas en un formato poco habitual, ya que
considera la mezcla de distintas técnicas y elementos escénicos como el uso de
caja negra, espacio sobre mesa, luz negra, títeres fabricados de distintos
materiales, sombras chinas, entre otros.

Una constante búsqueda de la teatralidad
en su dramaturgia, interpretación y ambientaciones musicales; todo lo cual se
desarrollará en un espacio reducido que permitirá ́ una experiencia inmersiva
para el espectador.

“La idea es que te sorprenda a cada
momento, no son las típicas marionetas que cuando las ves lo único que importa
ahí es el diálogo.

 Una
marioneta te aguanta en escena como mucho 50 segundos, lo importante es hacer
algo diferente, sino el público se aburre y pierde la atención. Un títere tiene
la ventaja que es algo visual, que la puedes pasar de golpe, que la puedes
trabajar a otro nivel, cosas que no se puede hacer un actor”, señala Regot.

A lo que destaca que “mi objetivo es que
el espectáculo, cada una de sus escenas, sean dentro de una línea, que la
escala musical será lo que unirá todo dentro de una estética. Y que dentro de
esa línea tenga mucha diversidad”.

Por las tres provincias de la Región

Tras terminar de confeccionar a los
protagonistas del montaje -lo cual se dará entre mayo y julio- se realizará un
proceso de audición o casting para dar con una o uno de los manipuladores de
los títeres o marionetas de la obra, instancia que será abierta e intensiva de
dos días en el Teatro Biobío. Convocatoria que se hará también junto a Sidarte
y Atich (Asociación de Titiriteros de Chile).

Posteriormente, en agosto y primeros días
de septiembre tendrán lugar en Coronel, la etapa de ensayos y luego el 10 de
septiembre se realizaría el esperado estreno de “Abu y Bu” en un espacio
cultural del Biobío por confirmar.

Las fechas que están confirmadas hasta el
momento son el 26 de septiembre en la sala de teatro de la Universidad de
Concepción; 1° de octubre en la Casa de la Cultura de Chiguayante y el 3 de octubre
en el Centro Cultural de Arauco.

 También están contempladas funciones en las
comunas de Los Ángeles, Curanilahue y Nacimiento, las cuales próximamente serán
anunciadas.

Para más detalles de “Abu y Bu”, procesos,
avances e información general, visitar la cuenta de Instagram
@jordiregotmarionetas.

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