Se conoce que la escultura del Barroco se caracteriza por su lenguaje naturalista, sin embargo no todo el mundo conoce qué elementos tiene este movimiento. Daremos algunas luces de este movimiento con un ejemploBernini. Ven a conocerlo.

Por el uso de formas abiertas, composiciones complejas y dinámicas, además de la búsqueda de movimiento y el contraste de superficies, el barroco se impuso desde sus inicios.

Para lograr efectos lumínicos, la teatralidad y una dramática expresión de las pasiones del alma y la integración con la arquitectura con una finalidad dramática, quizás muy propio de la época, el barroco en la escultura  tomó del  bronce y el mármol, -aunque en España o en Alemania la madera policromada ocupa el primer puesto-, el gen para construir su imperio artístico.

Gian Lorenzo Bernini, arquitecto italiano y artista nacido en Nápoles y que predominantemente trabajó en Roma es uno de los ejemplos que venimos a presentar para dar a conocer tres de sus obras más emblemáticas y que marcaron un antes y un después en la historia de la escultura barroca.

  • Elefante y Obelisco: Se mostró al público en 1667, en la plaza delante de Santa María Sopra Minerva, esta maravillosa escultura tiene la ventaja añadida de estar situada al aire libre y ser, por tanto, fácil de visitar. Diseñada por Bernini y construido para incluir un obelisco egipcio preexistente que había sido descubierto cerca.
  • Beata Ludovica Albertoni: Este trabajo se encuentra en la iglesia de San Francesco a Ripa y es un monumento funerario. Terminado en 1674, fue creado para la capilla de Altieri. Representa la figura piadosa de Ludovica Albertoni, una noble romana que entró en la Tercera Orden de San Francisco tras la muerte de su marido y más tarde beatificada.
  • Apolo y Dafne: Una de sus obras más famosas, ubicada en la Galeria Borghese muestra la ninfa y a Dafne perseguida por el dios Apolo. En la escultura vemos como la transformación ocurre. Los brazos de Daphne se vuelven ramas y un tronco aparece debajo de ella.

Como vemos el Barroco y a escultura religiosa forman un dueto de elegancia y muestra artística.

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