Ambos
coreógrafos han desarrollado un trabajo conjunto para dar vida a esta nueva
propuesta de danza contemporánea, inspirada en una corriente marina japonesa
que da nombre a la obra. La pieza cuenta, además, con música creada
exclusivamente para ella, a cargo de la compositora chilena Graciela Muñoz.

 El
Ballet Nacional Chileno vuelve al escenario del Teatro Universidad de Chile
con Kuroshio, término japonés que significa “corriente negra”, una nueva
coreografía creada para la compañía por el director artístico de esta, Mathieu
Guilhaumon, en conjunto con la destacada coreógrafa chilena Claudia Vicuña.

La
obra se estrenará el sábado 22 de junio a las 19:30 horas y contará con otras
cuatro funciones el jueves 27, viernes 28 y sábado 29 en el mismo horario,
además del domingo 23 a las 18:00 horas.

Ambos artistas ya habían
coincidido en el año 2015, cuando Vicuña fue invitada a crear para el Banch,
dando vida a A la llegada de los pájaros, mientras Guilhaumon presentó por
primera vez Tengo más de mil años de recuerdos. Esta vez, los dos
coreógrafos presentan una colaboración, entrelazando sus visiones y estéticas
en un diálogo que rescata el valor de la naturaleza como fuente de inspiración.

De
este modo, la obra toma su nombre de una fuerte corriente marina ubicada en el
océano Pacífico, que recorre la costa este de Japón. Junto con ello, el trabajo
contempla también la creación de una nueva pieza musical a cargo de la
compositora y artista medial, Graciela Muñoz.

Reconocida
con el Premio a las Artes Nacionales Altazor 2006 a Mejor Bailarina, Claudia
Vicuña explica que “la necesidad de poner en valor la naturaleza como sustrato
principal de la vida, es el interés principal que he desarrollado desde el año
2019. De esta manera he ido proponiendo desde lo escénico, de manera individual
y colectiva, un modo diferente de vincularnos con nuestro entorno”.

Mathieu
Guilhaumon complementa: “Con Kuroshio no intentamos representar la naturaleza,
sino utilizar los cuerpos de los bailarines y la composición en el espacio para
traducir todo lo que nos evocan estas corrientes marinas: flujo, fuerzas,
desplazamiento de masas, impulso, remolinos, dinámica, contracorriente, todos
principios que alimentan nuestra composición coreográfica y musical”.

Por
su parte, Muñoz comenta que esta es su primera experiencia componiendo para una
compañía de danza contemporánea. “Esto me ha permitido experimentar mucho con
la música, tener varias ideas posibles, así como libertad de parte de los
coreógrafos”. La compositora añade que “a veces la libertad podría generar
problemas también, pero en este caso se transformó en un diálogo colaborativo,
conversaciones, escuchas, también diálogos silenciosos, de estar mirando mucho
los ensayos, a los que asisto frecuentemente. Eso ha ido alimentando todo, la
experiencia musical igualmente silenciosa. Me refiero a que el movimiento de
los bailarines está emanando siempre una sonoridad”.

Mediación y entradas

El
estreno contempla también el desarrollo de “La Previa”, actividad coordinada
por el Área de Educación y Mediación del CEAC, consistente en un conversatorio
que reunirá a ambos coreógrafos con el público, en un encuentro que se
realizará el sábado 22 desde las 18:15 horas. La actividad es de carácter
gratuito con cupos limitados e inscripción a través del correo 
mariibanez@uchile.cl .

Las
entradas para todas las funciones se encuentran disponibles a través de ticketplus.cl, así como en la
boletería del Teatro Universidad de Chile, ubicado en Avenida Providencia 43,
Metro Baquedano. El horario de atención es de martes a jueves, de 10:00 a 14:00
y de 15:00 a 19:00 horas; viernes, de 10:00 a 14:00 y de 15:00 a 19:00 horas; y
sábado con función, de 15:00 a 19:30 (sábado sin función, domingo y lunes,
cerrado).

Kuroshio (c) Juan Pablo Garretón 

Finalizado
este ciclo, la compañía de danza se trasladará hasta Viña del Mar, donde
presentará esta nueva obra en el Teatro Municipal de dicha ciudad, con una
única función el sábado 6 de julio a las 19:00 horas.

En
tanto, el Teatro Universidad de Chile recibirá nuevamente a la Orquesta
Sinfónica Nacional de Chile, que retomará su temporada oficial el viernes 5 y
sábado 6 de julio, con una obra monumental: Réquiem de Verdi, bajo la
dirección de su titular, el maestro Rodolfo Saglimbeni.

El
concierto contará con las voces del Coro Sinfónico de la Universidad de Chile,
dirigido por Juan Pablo Villarroel, y de los solistas Javiera Saavedra,
soprano; María Luisa Merino, mezzo soprano; Patricio Saxton, tenor; y Cristian
Lorca, bajo.

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