Esta semana hemos conversado con Daniel Garabito, fundador del estudio de arquitectura dospasos. Dentro de su especialización en construcción sostenible, está focalizado en el desarrollo de edificios de consumo energético nulo o casi nulo. Además, está certificado como Passivhaus Designer, Auditor energético en la edificación y trabaja en entornos BIM.

Entrevista

¿Cómo y cuándo nace el estudio de arquitectura?

El estudio nace en el año 2018. Tras colaborar muchos años como autónomo con otros estudios de arquitectura, me lanzo a la aventura de generar mi propio estudio, con la apuesta decidida de buscar la excelencia en cada encargo. Desde entonces el estudio ha ido creciendo poco a poco, pero de manera continua.

¿Cómo es vuestra metodología a la hora de afrontar los proyectos?

Para nosotros, la clave es tener claras las necesidades de cada cliente, y a partir de ahí, intentar trasladarlas al mejor diseño arquitectónico que seamos capaces de realizar. Para eso es fundamental hablar mucho con cada cliente, investigar sobre cada tipología y aprender en el proceso todo lo que podamos. Al final de un proyecto, si no tenemos un cliente encantado y no nos hemos divertido en el proceso, es que en algo nos hemos equivocado.

¿Existe algún material sostenible por el que sintáis predilección? ¿Por qué?

Huimos de dividir los materiales en «malos» y «buenos». Todo depende de cómo se usen los materiales y en qué contexto. Puede realizarse un diseño muy disparatado a nivel de sostenibilidad con madera, si la utilizamos para algo en lo que no es eficiente y la traemos desde Noruega.

Vuestro estudio cuenta con arquitectos certificados como Passivhaus Designer, ¿por qué tomáis la decisión de enfocar vuestros proyectos hacia este estándar de construcción?

Este estándar es una herramienta, como existen muchas otras, para hacer arquitectura sostenible. El estándar Passivhaus es una gran herramienta para hacer arquitectura de bajo/nulo consumo energético, pero también nos gusta hacer hincapié en reducir la energía gris envuelta en la construcción de los edificios, o en su reciclabilidad y bajo mantenimiento, o, fundamental, no construir más de lo necesario.

Entre vuestros profesionales se encuentran expertos en tecnología BIM, ¿qué beneficios destacarías de la aplicación de este método de trabajo en la arquitectura sostenible?

El control sobre todo el proceso constructivo. Con un modelo virtual es más difícil que se te escapen cabos sueltos en el proyecto, optimizando recursos y adelantándote a posibles problemas que surgen en obra.

¿Qué proyecto o proyectos destacarías especialmente? ¿Por qué?

Por el cariño que tenemos al edificio, destacaríamos el polideportivo para el colegio Sagrada Familia. Es un edificio que ha gustado mucho a sus usuarios, y con él ganamos mucha autoestima como arquitectos.

Polideportivo del Colegio Sagrada Familia (Burgos), construido bajo criterios de eficiencia energética, en el que el 100% del agua caliente sanitaria se obtiene a través de geotermia.

Recientemente, hemos terminado una vivienda pasiva en una plaza medieval, y nos gusta por demostrar que una arquitectura eficiente a nivel de consumo energético no está reñida con el respeto a la arquitectura tradicional en un emplazamiento muy singular. Además, tiene un cierto efecto ‘wow’ cuando se entra en su interior.

Casa pasiva en entorno medieval (Burgos).

También tenemos en construcción ahora mismo una vivienda de paja con la que hemos aprendido mucho. Por último, tenemos un proyecto pendiente de materializarse, que consideramos muy pionero. Se trata de una rehabilitación como casa pasiva de una vivienda tradicional en la que intentamos reducir los residuos a su mínima expresión, mediante técnicas de economía circular intensivas.

Ecovivienda residencial construida en paja (Valle de Mena, Burgos).
Rehabilitación como casa pasiva de una vivienda tradicional mediante técnicas de economía circular intensivas.

¿Cuáles son los principales desafíos del sector constructivo actual? ¿Qué papel juega la arquitectura sostenible?

Nosotros creemos que, especialmente ahora, el mundo está en un proceso de cambio vertiginoso; y, por supuesto, el sector de la construcción no va a ser ajeno a esta circunstancia. En un contexto de cambio climático acelerado y con crisis energética y de materias primas, va a haber que aprender a construir con mucho menos acceso a la energía y a los materiales. Vamos a tener que aprender a hacer edificios reciclables y reduciendo al mínimo su mantenimiento. Cualquiera de estas circunstancias es complejísima, pero, además, mientras tanto, entra en juego la inteligencia artificial como agente a tener en cuenta.

¿Existe un conocimiento real y extendido entre los profesionales del sector sobre la importancia de la sostenibilidad en la construcción?

Pensamos que existe un conocimiento únicamente superficial del gravísimo problema al que nos enfrentamos. En general, estamos poniendo tiritas a una hemorragia masiva, si bien cada año que pasa parece que el sector es más consciente de las consecuencias de la inacción. Nuestra impresión es que mientras nos quedemos en gestos de greenwashing, seguiremos en una dinámica que nos lleva derechitos al desastre.

Gracias a Daniel Garabito por dedicarnos su tiempo y permitirnos conocer su trabajo.

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