El lavado de manos es una de las medidas más efectivas para prevenir la propagación de enfermedades y mantener una buena higiene. Sin embargo, no todos los lavados de manos son iguales. Existen diferentes técnicas que se adaptan a distintas situaciones y necesidades. En este artículo, Hjalmar Jesús Gibelli Gómez nos enseña a explorar los tres tipos principales de lavado de manos que debes conocer para garantizar una higiene adecuada. Desde el lavado rutinario hasta el lavado quirúrgico, aprenderás cómo realizar cada uno correctamente y cuándo aplicarlos en tu vida diaria.

Fuente: https://www.cdc.gov/handwashing/esp/social-media-graphics.html

  1. Lavado rutinario de manos:
    El lavado rutinario de manos es ampliamente reconocido como la forma más común y básica de mantener una adecuada higiene. Esta práctica esencial implica el uso de agua y jabón, y se recomienda realizarla durante al menos 20 segundos para garantizar una limpieza efectiva. El lavado rutinario de manos desempeña un papel fundamental en la prevención de enfermedades, ya que ayuda a eliminar los gérmenes y bacterias que se acumulan en nuestras manos a lo largo del día. Se aconseja llevar a cabo este tipo de lavado antes de comer, después de utilizar el baño, después de haber estado en contacto con superficies potencialmente contaminadas y en cualquier momento en que las manos se vean visiblemente sucias. Al adoptar este sencillo hábito, podemos reducir significativamente el riesgo de infecciones y proteger nuestra salud y la de quienes nos rodean. Leer más

Fuente: http://washyourhannds.blogspot.com/2014/10/lavado-de-manos-rutinario.html

 

  1. Lavado de manos con solución desinfectante:
    El lavado de manos con solución desinfectante, conocido también como higiene de manos con alcohol, se presenta como una valiosa alternativa cuando el agua y el jabón no están fácilmente disponibles. Estas soluciones, formuladas a base de alcohol con un contenido mínimo del 60%, se han demostrado altamente efectivas para eliminar la gran mayoría de los patógenos presentes en nuestras manos. Su uso se recomienda especialmente en situaciones en las que no se dispone de acceso inmediato a agua y jabón, como durante viajes o en áreas con recursos limitados. La portabilidad y conveniencia de las soluciones desinfectantes las convierten en una herramienta invaluable para mantener la higiene de manos en circunstancias donde la limpieza tradicional no es factible. Sin embargo, es importante recordar que el lavado de manos con agua y jabón sigue siendo la opción preferida siempre que sea posible, ya que proporciona una limpieza más completa y exhaustiva. Leer más

Fuente: https://www.gob.mx/profeco/articulos/gel-antibacterial-una-alternativa-a-la-mano?idiom=es

 

  1. Lavado de manos quirúrgico:
    Según Hjalmar Gibelli, el lavado de manos quirúrgico se destaca como una técnica extremadamente rigurosa y precisa que se emplea exclusivamente en entornos médicos y quirúrgicos. Su aplicación tiene lugar antes de realizar una intervención quirúrgica o procedimientos invasivos con el objetivo primordial de prevenir la contaminación de heridas y minimizar el riesgo de infecciones asociadas. Este tipo de lavado, de vital importancia en el ámbito de la salud, implica el uso de un jabón antimicrobiano especializado, diseñado para eliminar de manera eficaz los microorganismos potencialmente dañinos. Según Hjalmar Gibelli, requiere una técnica específica y meticulosa, que implica el lavado minucioso de las manos, muñecas y antebrazos durante un período de varios minutos. Este proceso exhaustivo garantiza una descontaminación completa y rigurosa, reduciendo al mínimo la presencia de bacterias y gérmenes en la piel del personal médico y quirúrgico. Al implementar el lavado de manos quirúrgico de manera adecuada, se promueve un entorno más seguro y estéril para los procedimientos médicos, salvaguardando así la salud y el bienestar tanto de los pacientes como del personal médico involucrado en el cuidado. Leer más

Fuente: http://es.slideshare.net/negro2012/lavado-de-manosquirurgico

Hjalmar Jesús Gibelli Gómez, el lavado de manos es una práctica esencial para mantener una buena higiene y prevenir enfermedades. Ahora que conoces los tres tipos principales de lavado de manos, incluyendo el lavado rutinario, el lavado con solución desinfectante y el lavado quirúrgico, puedes adaptar tu enfoque según las circunstancias. Recuerda que el lavado rutinario de manos con agua y jabón es la opción más accesible y efectiva en la mayoría de los casos, pero el uso de soluciones desinfectantes y el lavado quirúrgico son importantes en situaciones específicas. Mantén una buena higiene de manos y protege tu salud y la de los demás.



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