La huella de Le Corbusier en Argentina se evidencia en la Casa Curutchet, residencia que pertenecía a un médico y que supuso un verdadero desafío para el arquitecto modernista francés, debido a las condiciones del terreno donde se alza la vivienda, que tiene un árbol majestuoso incluido en el medio de su planta.

La UNESCO se encuentra seleccionando 24 obras de Le Corbusier para otorgarles el título de Patrimonio de la Humanidad y entre las piezas evaluadas se encuentra la villa rioplatense, que podría gozar de este reconocimiento o no, información que conoceremos el próximo mes de julio.

La noticia acerca de la evaluación de la UNESCO se hizo pública en días pasados, cuando Teresa Anchorena, presidenta de la Comisión Nacional de Monumentos, de Lugares y de Bienes Históricos, hizo el anuncio en el acto de reapertura del Fondo Nacional de las Artes, institución que funciona en una casa diseñada por Alejandro Bustillo donde también tuvo participación Le Corbusier.

Para la ciudad de La Plata, la Casa Curutchet es un edificio emblemático y sus habitantes se sienten sumamente orgullosos de tenerlo como parte de sus bienes arquitectónicos. Esta es la huella más tangible que dejó Le Corbusier en Argentina, además de muchos discípulos y su colaboración en diversos proyectos urbanísticos.

 

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