La historia de Bob Dylan como Premio Nobel de Literatura 2016 ya tiene un desenlace: el músico no acudirá a la ceremonia en Suecia porque ya tiene compromisos previos que no puede postergar. El compositor estadounidense le envió una carta a la Fundación Nobel, donde decía sentirse honrado, pero declinaba la posibilidad de acudir a la premiación.

Voceros de la Fundación aseguran que el músico aceptará el premio y el dinero que otorga la institución, cifra que ronda por el millón de dólares. Annika Pontikis, jefa de relaciones públicas de la Fundación Nobel, aseguró vía telefónica al diario español El País que respetaban la decisión de Bob Dylan, aunque es evidente que la Academia resiente el desaire.

Pontikis dijo de Dylan que “parece una mente un poco complicada” y que la Academia no lamenta en lo absoluto su decisión. No acudir a la ceremonia de los Premios Nobel, que tiene lugar ante la corte sueca, es una rareza y solo tres escritores en la historia han dejado de asistir a Estocolmo para esta ocasión.

Doris Lessing declinó la posibilidad de ir a la premiación debido a su avanzada edad; Harold Pinter se encontraba hospitalizado y Elfriede Jelinek sufría una singular fobia a los actos públicos. Antes de que se estableciera contacto directo con Dylan, Per Wastberg, miembro de la academia, había dicho a un medio de suecia que el cantante era descortés y arrogante.

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