El 20 de enero del año 1993 murió la actriz Audrey Hepburn, uno de los grandes íconos de la cinematografía. La adorable protagonista de producciones como Desayuno con diamantes tenía 63 años cuando sucumbió a una larga lucha contra el cáncer, y a 24 años de su partida, muchos la recuerdan.

Numerosos libros y exposiciones se han realizado en torno a la figura de Audrey Hepburn, que se convirtió en su época en la musa del diseñador Hubert, perteneciente a la firma Givenchy, quien además la consideraba su amor platónico. A pesar de que se cuentan más de dos décadas desde que la elegante actriz nos dejó, muchos la consideran aún una fuente de inspiración.

El pasado mes de junio se subastaron en la ciudad de Nueva York una serie de cartas de la actriz que van desde el año 1951 hasta 1960, en las que se revelaban algunos de los momentos más difíciles de la vida de esta diva del cine. Su dolorosa ruptura con James Hanson, su matrimonio con Mel Ferrer y el nacimiento de su hijo Sean son algunas de las cosas que describe Hepburn en estas correspondencias.

Producciones como My Fair Lady, Charada y Sabrina son algunas de sus películas más recordadas. Además de dejar una huella imborrable en el cine durante los años cincuenta y sesenta, la actriz fue embajadora de buena voluntad en la UNICEF, llegando a visitar países como Somalia en los últimos años de su vida.

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