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En 1969, del encuentro entre el filósofo Martin Heidegger y el artista Eduardo Chillida nació el libro El arte y el espacio, un ensayo breve (menos de cincuenta páginas) que en aquel momento solo tuvo una tirada de 150 ejemplares destinados a bibliófilos y que en 2009 reeditó, para todos los bolsillos, Herder. En él, el filósofo y el artista llegaron, desde la teoría y la práctica del arte, a lugares comunes: entendieron que la vía más próxima y evidente de relación entre las obras y el espectador era el espacio, área vital en la que el público se desenvuelve, y dieron fe de la capacidad del artista para crearlo.

Como miembro de una generación de creadores que no pretendió tanto la ruptura de sus piezas con las convenciones de la escultura como un replanteamiento de la presencia de ésta en el espacio, Chillida utilizó a lo largo de su carrera, por diversos caminos pero de forma constante, los cuerpos geométricos como recurso formal: lo apreciamos desde sus más tempranas obras en yeso, fechadas en los cuarenta, hasta sus proyectos de dimensión arquitectónica y pública.

Cuerpos geométricos. Chillida Leku, 2026. Fotografía: Alex Abril

Cuerpos geométricos. Chillida Leku, 2026. Fotografía: Alex AbrilCuerpos geométricos. Chillida Leku, 2026. Fotografía: Alex Abril

Cuerpos geométricos. Chillida Leku, 2026. Fotografía: Alex Abril

A esta vertiente de su producción se dedica la nueva muestra que acoge, hasta el 26 de octubre, Chillida Leku y que responde, además, a un formato expositivo de estreno en el museo de Hernani: en el itinerario se han integrado sendos trabajos de dos artistas invitados, Larry Bell y Nora Aurrekoetxea, con el fin de que sirvan de contrapunto a las obras del vasco y de que aporten lecturas que enriquezcan nuestra comprensión del rol de la geometría en el contexto escultórico. El primero, veterano minimalista, suele trabajar con vidrio laminado explorando cómo la luz se refleja, se transmite o se absorbe, mientras que la segunda, cuya producción ha alcanzado en los últimos años una proyección exponencial, concibe la escultura precisamente como un espacio de entrecruzamiento de vínculos entre el cuerpo, el objeto y la materia.

Son cuarenta los trabajos que forman parte del recorrido y muchos de ellos nos ayudarán a comprender cómo el donostiarra se valió de las formas geométricas para tratar de dar forma a lo invisible, del mismo modo que tantas veces su utilización de la materia llevaba nuestra atención al vacío y a lo no cerrado. Veremos cómo, a lo largo de su andadura, ligó la esfera a la representación figurativa, lo orgánico, lo telúrico y el cosmos, pero igualmente a la acción, el movimiento y lo ingrávido, mientras que sus cubos remiten a la delimitación espacial y, por tanto, a la estabilidad, la medida y el orden aplicados en las construcciones humanas para organizar el espacio.

Cuerpos geométricos. Chillida Leku, 2026. Fotografía: Alex Abril

Cuerpos geométricos. Chillida Leku, 2026. Fotografía: Alex Abril

Las piezas se ordenan cronológicamente, desde esos primeros bloques de yeso en los que ya podemos percibir cuerpos geométricos sencillos a sus composiciones en hierro datadas desde los cincuenta, cuando sus obras devinieron más ligeras y aéreas y se expandían espacialmente a partir de planos curvos, esferas y barras. Producidas en la fragua y en formatos de fácil manejo, comulgan con diseños cósmicos mientras aluden, a un tiempo, a técnicas de forja tradicionales en el País Vasco.

La década de los sesenta trajo nuevos rumbos a la escultura de Chillida, que buscó desde entonces abordar el espacio con mayor precisión y conferirle una presencia concreta: sus obras de entonces ganan en densidad y peso. Lo vemos en el fundamental Homenaje a Kandinsky de 1965, que aúna tres conceptos esenciales de su obra desde entonces: luz, arquitectura y monumentalidad.

Sus formas, cada vez más depuradas, condensan el espacio y lo modelan, sin temor a sus vacíos y desde la solidez del material: contemplaremos en el Leku Estudio para Homenaje a Calder (1979), una esfera de hierro suspendida que se desplaza por su propio peso, desvelando sus caras en una rotación lenta; o la serie Elogio del horizonte (1985-1989), al que todos nos dirigimos cuando nos movemos. Como el artista señaló, si todos los hombres que viven en la Tierra tratan de buscar el horizonte, es la Tierra entera, la forma esférica de la Tierra, la que se convierte en un horizonte común a todos.

Cuerpos geométricos. Chillida Leku, 2026. Fotografía: Alex Abril

Cuerpos geométricos. Chillida Leku, 2026. Fotografía: Alex Abril

En cuanto a las composiciones de Bell y Aurrekoetxea, el americano nos enseña TRIOLITH D (2020), una escultura de vidrio cuyos planos triangulares suscitan una experiencia visual que evoluciona a medida que el espectador rodea la pieza. Como ocurre a menudo en sus propuestas, la luz se comporta como un material más que transforma la obra y la convierte en cambiante. Aurreokoetxea presenta en Hernani aulki bat (2019), un trabajo que llevó a cabo durante una estancia de investigación en el Royal College of Art de Londres y que realizó junto a la estilista Milena Diekmann: en una estructura de varillas metálicas entretejieron pelo sintético con técnicas propias del macramé, componiendo una pequeña silla ya sin función que subvierte las relaciones entre el cuerpo, el espacio y el mismo objeto. Uno y otra subrayan de este modo las tensiones y también las cercanías entre lo sólido y lo efímero, el cuerpo y el espacio que ocupa, lo opaco y lo luminoso.

La colaboración de Chillida Leku con Aurrekoetxea irá más allá, porque mientras esta exhibición se lleva a cabo la artista elabora otro trabajo que se integrará en el recorrido.

Para ahondar en los nexos entre sus piezas podemos acudir a visitas guiadas diarias, talleres de arte para familias, meditaciones guiadas por Silvia Hoyos, o una visita dialogada guiada por Nausica Sánchez, responsable de Educación del museo. Además, Nora Aurrekoetxea participará, el 2 de octubre próximo, en un coloquio-presentación junto a Susana González, directora del Centro de Arte Fundación María José Jove, en torno a la publicación Lora Bat. Nora Aurrekoetxea, editada por Turner.

Se ofrecen, además, visitas guiadas para profesorado y para alumnos de distintos niveles educativos en torno a las conexiones entre arte, matemáticas y pensamiento espacial.

Cuerpos geométricos. Chillida Leku, 2026. Fotografía: Alex Abril

Cuerpos geométricos. Chillida Leku, 2026. Fotografía: Alex Abril

 

«Cuerpos geométricos»

CHILLIDA LEKU

Barrio Jauregui, 66

20120 Hernani

Guipúzcoa

Del 25 de junio al 26 de octubre de 2026

 

 

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