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 Para Constanza Michelson «La
vida se decide una y otra vez en escalas pequeñas»

La escritora y psicoanalista está de
regreso en librerías con Microdramas, una obra que desmenuza con lucidez
las pequeñas escenas cotidianas en las que se manifiestan tensiones profundas de
nuestro tiempo.

“Mientras debatimos grandes
principios, hay vínculos que se sostienen o se destruyen por detalles
mínimos”, afirma Constanza Michelson, quien explora en Microdramas aquellas situaciones aparentemente menores
en las que, sin embargo, se juega algo decisivo.

Una chasquilla cortada por impulso, la
escucha de una conversación ajena, una hija que llama después de presenciar un
suicidio en el metro, un perro que no come de su plato: a partir de pequeñas
escenas, en su nuevo libro, la autora de Nostalgia del desastre aborda temas como la
ansiedad, las relaciones de pareja, la maternidad, el envejecimiento o la
influencia de las redes sociales en la vida afectiva.  

A lo largo de estas 256 páginas, la
psicoanalista reflexiona sobre el amor, el cuerpo, la vergüenza y la necesidad
de pertenecer, mientras teje un diálogo entre teoría cultural, política,
mitología. 

«Aunque a veces se pueda explicar un
fenómeno a partir de otro, me resulta muy interesante ponerlos a resonar. Una
noticia puede iluminar un mito. Un mito puede abrir una lectura de una escena
cotidiana. Lo importante no es que una cosa explique a la otra, sino la
relación que se establece entre ambas», comenta.

“Pienso que la experiencia humana está
hecha de capas”, añade. “Ninguno de nosotros vive solo en el
presente. Vivimos rodeados de restos de otros tiempos, de historias
escuchadas, de imágenes heredadas, de relatos que siguen actuando, aunque no
sepamos exactamente de dónde vienen. Por eso los relatos antiguos nos siguen
hablando”.

Con
sagacidad, Microdramas ilumina momentos que pueden incitar a pensar
en fenómenos sociales más amplios –como la política, la guerra, la relación con
la tecnología o la moral contemporánea–, al tiempo que observa la
distancia entre lo que se dice y lo que realmente se hace. 

«Suena a teatro, pero las personas
hablamos mucho como Edipo rey, antes de saber su verdad: arrogantes y en
tercera persona, juzgando aquí y allá. Pero en un microdrama se actúa, y a
veces, de un modo distinto a los cuentos que tenemos sobre nosotros
mismos», menciona.

Los microdramas, asegura Michelson,
«apuntan justamente a ese lugar donde ya no sirve el respaldo de la
multitud ni de las unanimidades. Los microdramas no resuelven nada, pero sí
creo que nos recuerdan algo que las grandes narrativas a veces olvidan:
que la vida se decide una y otra vez en escalas pequeñas. Y que el coraje,
la inteligencia o la estupidez pueden definir, eso sí, grandes
conflictos”. 

Sinopsis

 Christopher
Rosales comenta que “un microdrama no es lo que alguien dice que haría ni la
imagen que tiene de sí mismo.

Es lo que uno hace. La diferencia entre el
discurso y lo real cabe en casi nada; en un gesto, una pausa, una palabra dicha
con otro tono. La verdad entra así, como un mordisco, y obliga a la decisión
que alguien debe tomar, aunque preferiría no hacerlo.

Directa, irónica y sensible cuando menos
se espera, Constanza Michelson desarrolla en esta nueva entrega una teoría
sobre lo que ha denominado microdramas, aquellas escenas cotidianas –subir una
escalera, cortarse el pelo, escuchar una conversación ajena en un restaurante–
en donde se juega algo decisivo respecto de quiénes somos.

 En
un código de ensayo narrativo, la autora explora libremente aquellos cruces en
donde convergen la teoría cultural, política y psicoanalítica, los mitos de la
Antigüedad y los dilemas de siempre: las peleas entre personas que se quieren,
la porfía del cuerpo, los amores raros, la vergüenza o la necesidad desesperada
de ser aceptados.

“A través de puertas entreabiertas el
lector podrá ver un pequeño drama del tamaño del mundo. Pedazos de vida en
juego que, como en un dibujo de puntos, al unirse forman una figura. La imagen
propia, así, sin filtros. Extraña hasta para uno mismo. Es un libro hermoso y
cautivador.

Dan ganas de arrancarle la tripa a un
plumón fluorescente y exprimirla sobre sus hojas para destacar todo lo
importante, todo lo enigmático y todo lo bello, en un torpe intento por ganar
fuerzas para cargar el insoportable peso de lo leve. La valentía de escribir de
lo pequeño es una forma de enfrentarlo y, tal vez, Dios quiera que sí, sumar
puntos para vencer”.

¿Por qué leer este libro?

Constanza Michelson ofrece en estas
páginas una mirada aguda sobre escenas mínimas que suelen pasar inadvertidas,
pero que revelan conflictos profundos de la vida contemporánea.

El concepto de “microdrama” permite
reconocer esos momentos en que algo aparentemente menor deja una marca
emocional, familiar, política o subjetiva. La autora lo define como una escena
donde alguien se juega un pedazo de vida, aunque no sepa exactamente qué está
en riesgo.

La escritura combina ensayo, crónica
íntima, humor, psicoanálisis, literatura, mitología, cultura pop y observación
política.

 El
libro refiere experiencias muy actuales: ansiedad, pareja, maternidad, redes
sociales, salud mental, deseo, cuerpo, envejecimiento, culpa de clase, vínculos
familiares y polarización. En un texto que invita a subrayar, conversar y
discutir y la autora no cierra temas definitivamente, sino que abre preguntas
incómodas.

La autora consigue mirar lo leve sin
banalizarlo y lo grave sin solemnidad. Esa combinación vuelve el libro lúcido,
sensible y muy reconocible y la lectura tiene un fuerte potencial de
identificación.

Plantea que las opiniones, cuando se
repiten demasiado, dejan de ser simples ideas y se transforman en identidad,
gesto, cara o pertenencia.

 Explora la relación entre redes sociales,
deseo de aprobación y violencia simbólica. En el libro, el “me gusta” aparece
menos como afecto que como evaluación permanente. • Aborda la salud mental
desde la complejidad, sin reducirla a una sola causa. En “Conjuro”, la autora
discute la tentación de explicar el dolor mental únicamente por estaciones,
diagnósticos o consignas políticas.

 Michelson propone que la ambigüedad, la
torpeza, el titubeo y lo fallado pueden abrir pensamiento en una época dominada
por la eficiencia, los algoritmos y las respuestas inmediatas

Sobre la autora

Constanza Michelson. Psicóloga de la
Universidad Diego Portales y magíster en Psicoanálisis. Desarrolló y dictó
cursos en universidades nacionales sobre problemáticas relacionadas a la
clínica de las adicciones. 

Ha trabajado en temáticas relativas a las lógicas de
la vida amorosa, lo que elabora ampliamente en su libro 50 Sombras de
Freud: laberintos del amor y el sexo, un tratado sobre los
avatares estructurales y contemporáneos del amor y la erótica. 
 
Transita entre el campo académico y la cultura pop con una particular
flexibilidad y lenguaje, que permite comprender ciertos debates del
pensamiento, así como también discursos y prácticas actuales. 

Junto a su
trabajo clínico, se ha dedicado a la escritura en un intento por cruzar el
psicoanálisis y el análisis político y cultural. Es autora del blog
«Psicoanálisis y la ciudad» y columnista en diversos medios escritos y
digitales como The Clinic, Hoy x Hoy y Huffington Post España. 

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