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El Museo Nacional de Bellas Artes presenta
en el Centro de Documentación Angélica Pérez Germain MNBA la
exposición «Un libro viajero. [de nueve idas y ochenta y tres
vueltas-Tomo I]», de la artista chilena Mónica Bengoa, quien, a partir de
sencillos objetos bordados, recoge las relaciones entre texto e imagen, por
medio de la práctica postal, incorporando los nuevos medios y el diálogo
interpersonal.

La exposición de la artista
Mónica Bengoa propone una reflexión en torno a los vínculos, la observación y
los desplazamientos de sentido que surgen a partir de lo cotidiano. Concebida
como un “libro viajero”, la propuesta invita a redescubrir aquello que suele
permanecer invisible, fomentando una mirada atenta y una forma distinta de
vincularse con el entorno, con los otros y con uno mismo. 

Este trabajo reciente
(2025-26), que cuenta con el apoyo de la Pontificia Universidad Católica de
Chile, toma como punto de partida nueve pequeños elementos naturales,
recolectados por la artista: una hoja de roble, un trozo de obsidiana, un
fragmento de un nido de avispas, una estrella de mar, una pluma, la concha de
un caracol,
una digüeñe, un insecto conocido como “caballito” y un trozo de corteza de árbol.

Mónica Bengoa. Nido de avispa papelera
(detalle), 2025.

Estos objetos fueron bordados
a escala uno a uno sobre paños de tela por la artista y luego enviados por
correo a distintas personas, previamente inscritas, quienes asumieron el
compromiso de responder a esta experiencia.

Así, los bordados se
transformaron en dispositivos de intercambio y dieron origen a una red de
relaciones, que se activa y se expande mediante ideas, sensaciones, palabras,
objetos y acciones. 

Las respuestas se recibieron
en formatos tan diversos como textos, imágenes, piezas objetuales o registros
sonoros y audiovisuales. Esto configuró una trama afectiva que amplía los
límites de la obra, integrando a quienes han convivido con ella.

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