Rafael Argullol y el Quattrocento, la época cohesionada
La divinización del hombre -encarnación viviente de la armonía divina- encuentra su mejor manifestación en la belleza del cuerpo humano y, en un sentido semejante, la grandeza de las construcciones artísticas no es sino las expresiones materiales de aquella grandeza espiritual. El año pasado, […]
Pintura