Entre los grandes maestros de la ópera, el alemán Richard Wagner y el italiano Giuseppe Verdi son quizás dos de los compositores de mayor reconocimiento en todo el mundo. Tetralogías como El anillo del nibelungo y la creación de piezas inolvidables como Tosca o La traviata, conceden a estos grandes músicos un merecido puesto en el gusto musical de la humanidad.

La importancia de Wagner en la idiosincrasia musical alemana puede verse reflejada en el Festival de Bayreuth, evento que se realiza desde el año 1876 y que tiene, como único objetivo, mostrar los más notables montajes que se realizan en torno a la ópera wagneriana, contando con las instalaciones del Bayreuther Festspielhaus y los mejores músicos ejecutantes del legado del germano.

Por parte del italiano Giuseppe Verdi, la gran acogida de la que goza este maestro, creador de grandes e inolvidables piezas, es lo que garantiza que su legado musical no pase de moda a pesar del paso de los años. Trabajó intensamente en el siglo XIX y hasta hoy en día, sus creaciones son aclamadas en todo el mundo.

Las más bellas arias de la ópera se le atribuyen a piezas de Verdi y grandes cantantes líricas, como la desaparecida María Callas, llegaron a cosechar un enorme éxito en los escenarios gracias a sus notables interpretaciones de las heroínas románticas de Verdi, siendo algunas de las más conocidas la valerosa Tosca y Violette Valery.

No hay comentarios

Dejar una respuesta

cuatro − tres =