A pesar de la oposición de su padre, Oswaldo Guayasamín se formó como artista en la Escuela de Bellas Artes de Quito, y en el año 1942, con sólo 23 años, realizó su primera exposición. Las noveles obras del pintor ecuatoriano sorprenden a Nelson Rockefeller, quien adquiere varias piezas, convirtiéndose de ese modo en uno de los mecenas de este autor sudamericano.

El gusto por viajar se manifiesta en la obra de Guayasamín, pero también le permitió a este artista entablar amistad con grandes figuras, como el poeta chileno Pablo Neruda. Consiguió el Gran Premio de la III Bienal Hispanoamericana de Arte en Barcelona, en el año 1855, y el de la Bienal de Sao Paulo.

Además de su obra pictórica, realizó notables murales, como la pieza de 120 metros que se encuentra en el Aeropuerto de Barajas en Madrid, donde no sólo representa a la cultura ibérica, también a la hispanoamericana.

Recientemente, la obra Toro y cóndor de Oswaldo Guayasamín, fue subastada en Christie’s, consiguiendo un precio a golpe de martillo que superó los 120.000 dólares. La pieza perteneció al torero Luis Miguel Dominguín, buen amigo del pintor, que además tuvo una cercana relación con Pablo Picasso.

 

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