El arquitecto alicantino Juan Antonio García Solera, autor entre muchas obras de la Escuela Nacional de la Policía de Ávila, falleció recientemente a los 95 años de muerte natural.

García Solera fue más allá del denominado “desarrollismo o racionalismo levantino” y es autor de numerosos proyectos en Benidorm, principalmente edificios y hoteles, la ciudad de Alicante, donde ha sido una figura clave en el desarrollo urbanístico, y otros puntos de la provincia.

Ha trabajado para la Diputación de Alicante, la extinta Caja de Ahorros del Sureste de España y a finales de la década de 1960 se le encargó el nuevo Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Alicante, aprobado unos años después aunque finalmente no fue ejecutado.

En la capital provincial, ha llevado adelante la reforma del antiguo hotel Palas como sede de la Cámara de Comercio y la construcción del Colegio de Médicos, la clínica Vistahermosa, la estación del tranvía de la plaza de Luceros y el Auditorio de la Diputación de Alicante (ADDA), entre otros proyectos.

Recibió numerosos reconocimientos, entre ellos el premio Importante del diario Información, el Maisonnave que otorga la Universidad de Alicante mientras que el pasado año el periodista Martín Sanz escribió el libro biográfico “Juan Antonio García Solera. Testimonio de una época”.

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