La icónica escultura ‘Penetrable’ de Jesús Soto ha sido instalada en el Olana State Historic Site de Hudson, en Nueva York (Estados Unidos), como parte de la exposición ‘Overlook’, la cual culminó por allá por noviembre de 2017 pero que se mantiene vigente y extendida en la famosa hacienda neoyorquina. La obra del maestro venezolano permanecerá allí hasta finales de año.

Luis Benshimol, miembro de la junta directiva de la Fundación Cruz Diez, reporta en su portal oficial que el ‘Penetrable’ de Soto fue instalado originalmente en ‘Overlook’ gracias al esfuerzo curatorial conjunto de la artista visual Teresita Fernández y Sara Meadows, de la Colección Patricia Phelps de Cisneros (CPPC). De hecho, esta última es la que ha prestado la obra con ocasión de la exposición en territorio estadounidense.

Y es que un evento como ‘Overlook’, en la que las comisarias buscaban presentar obras que exploraran el rol del individuo dentro del paisaje además de cuestionar las distintas representaciones del paisaje en las obras de las dos colecciones (Olana y CPPC), no podía quedarse sin disfrutar de la maravilla de Soto.

No es para menos: los emblemáticos penetrables de Soto son uno de los mayores ejemplos creativos de las posibilidades físicas de la obra de arte y su interacción con la audiencia, ya no sólo a nivel visual sino explorando con los sentidos, introduciendo al espectador en un universo cargado de estimulaciones sonoras, olfativas y táctiles.

Esta es, por cierto, la primera oportunidad en la que la obra se muestra en un espacio abierto, al aire libre… algo que no es casualidad: Fernández y Meadows, informa Benshimol, se ocuparon de trascender también la terminología y directamente enfrentar arte y naturaleza. Después de un largo viaje por Latinoamérica y un cumplir préstamo al LACMA de Los Ángeles, la escultura llegó a la costa este a quedarse en un entorno natural.

La pieza, como se sabe, está hecha de materiales industriales básicos como mangueras plásticas amarillas suspendidas de una estructura cuadricular de metal. Cuando el espectador camina a través de estas cortinas de tubos, desaparece y empieza a ser parte de la obra. En palabras de Jesús Soto, le experiencia se define así: “El hombre no está por un lado y el mundo por el otro, sino que está dentro de su llenura”.

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