Recientemente se conoció la noticia de que la Academia de la Grabación incluirá a partir del próximo año géneros como el jazz y la música clásica en el galardón de Álbum del Año, trabajos musicales que habían sido excluidos de esta categoría, pero que con la modificaciones de las normas podrían ganar el ansiado gramófono.

Las normas para la categoría de Álbum del año serán ahora menos estrictas. Originalmente se exigía que cualquier producción que optara por este galardón debía tener una duración mínima de quince minutos y contar con al menos cinco pistas, limitante que fue eliminada si la duración total del trabajo musical supera la media hora.

Esta modificación contempla aquellos géneros que suelen producir piezas musicales más largas, como ocurre con la música clásica, con el dance y con el jazz, lo que hace que optar por un Grammy sea más incluyente para los múltiples géneros musicales que se encuentran en el mercado.

Desde la década de los sesenta, los artistas pertenecientes a los géneros pop y rock han dominado la categoría de Mejor álbum del año, tan es así que los dos últimos trabajos musicales en ganar este gramófono han sido producciones de rotundo éxito: 1989 de Taylor Swift en el año 2016 y 25 de Adele en la edición de este año.

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