El cuadro “Virgen de los Remedios” tenía encomendada la tarea de proteger la ciudad de Cádiz en España  de los asaltos venidos por tierra o mar.

 Tres siglos pasó en esa tarea, sobre una de las tres puertas medievales de la ciudad, la de los Blanco. Pero la brutal explosión en 1947 de un polvorín de la Armada ya fue demasiado, incluso para una advocación religiosa encomendada a la protección, la capilla que albergaba la obra quedó en ruinas y la pintura despareció, tal vez cedida, robada o vendida.

En ese sentido, 70 años después “la Virgen de los Remedios”  regreso a casa.

La adquisición y recuperación de dicha pintura, un óleo sobre lienzo de 180×131 centímetros, es una de las seis restauraciones que el Cabildo de la Catedral de Cádiz ha realizado en los últimos meses.

La obra, de autor desconocido, luce ahora en el templo tras una intensa intervención de cuatro meses.

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