Recientemente  a los 92 años de edad falleció el escultor José Luis Sánchez miembro desde  el año 1987 de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y uno de los pioneros en trasladar la abstracción a la escultura española.

Sus aportaciones más destacadas fueron dentro del arte sacro contemporáneo como lo es: el grupo escultórico del Bautismo de Cristo para el baptisterio de la madrileña Parroquia de la Paz, construido en 1959, para el que utilizó materiales como hierro, cemento y chapa de cobre que sería una de sus obras más reconocidas.

La obra de este escultor ha estado siempre unida a la de los arquitectos, la abstracción y la idea arquitectónica han marcado su inmensa obra. Asimismo, consiguió consolidar la renovada escultura española en la escena artística internacional.

Con más de 60 exposiciones individuales y 180 exposiciones colectivas, entre su producción artística destacan los relieves en aluminio para el complejo Ensidesa, en Avilés; los relieves de piedra para el Mercado Nuevo de Segovia; los grupos escultóricos y figuras para el Sanatorio La Rosa y la Residencia Laboral de Madrid; las decoraciones en cerámica o hierro para la Feria del Campo de Madrid; o la catedral de Tánger.

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