La Universidad Central de Venezuela (UCV) es una de las casas de estudios más famosas y es la más antigua del país, también es considera una de las mejores universidades de toda Latinoamérica. Además de sus grandes números de profesionales y su larga trayectoria histórica, la UCV también cuenta con una gran cantidad de esculturas artísticas que se encuentran en diferentes puntos del campus universitario.

Con 295 años de historia, una arquitectura por parte del famoso Carlos Raúl Villanueva y una construcción llevada a cabo en el gobierno de Carlos Andrés Pérez, “La casa que vence la sombra” fue declarada en el año 2000 como patrimonio de la humanidad de la UNESCO. Ahora bien, muchas esculturas de la UCV son bastante conocidas por su historia y su significado.

Una de las más conocidas es la llamada Pastor de nubes, su autor fue Jean Arp, en 1953, y se encuentra ubicada en la Plaza Cubierta de la universidad, a la salida del Aula Magna. Significa que una nube se ha levantado para predicar la actitud variable con respecto a la poesía y el ensueño. Otra de las más famosas también es el conocido Monumento a los caídos de la generación del 28 de Ernest Maragall en 1978. Esta escultura fue realizada, como su nombre lo indica, como monumento al grupo de estudiantes que formaron la famosa Generación del 28 contra el régimen de Juan Vicente Rangel, se encuentra en Tierra de nadie.

Maternidad de Baltazar Lobo también forma parte importante de las esculturas universitarias, hecha en 1954 y tiene un significado tanto como escultura como poesía, donde el bronce adquiere una trascendencia histórica. Entre otras esculturas no tan conocidas también podemos mencionar las siguientes: La cultura (1954), Retrato de José Gregorio Hernández (1953), La ciencia (1953) y Torso (1956) de Francisco Narváez, Estalagmita (1955) de Jesús Soto, El dinamismo en 30 grados (1953) de Antoine Pevsner, y muchas esculturas más que llenan de riqueza histórica y cultural a la universidad número 1 de Venezuela.

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