El próximo 21 de septiembre serán reinauguradas las escalares de la Plaza de España en la capital italiana y la firma Bulgari ha invertido un millón y medio de euros en las obras de restauración que le han devuelto el esplendor  a esta hermosa pieza arquitectónica, víctima de la contaminación y el maltrato de los transeúntes.

Para garantizar su inversión, así como la belleza de la escalera de Trinità dei Monti, Bulgari sugiere que la obra sea cerrada durante la noche con una cubierta de plexiglás u otro material resistente y transparente, que impida que la gente siga haciendo un mal uso de sus instalaciones hasta altas horas de la madrugada.

Muchas personas se sientan en los escalones, comen y beben en ellos, aunque esto está terminantemente prohibido. Los encargados de la restauración aseguran que encontraron en la escalinata trozos de chicle, manchas de café y vino, así como una enorme cantidad de suciedad.

Los comerciantes de los alrededores lamentan que las obras estén por finalizar, ya que aseguran que por primera vez en muchos años, a través de las vidrieras de sus establecimientos, puede contemplarse por entero el hermoso esplendor de la escalera.

El Ministerio de Bienes Culturales de Italia no está dispuesto a construir una barrera para cerrar la escalinata en ciertos horarios, pero promete que doblegará la vigilancia para preservar el trabajo de restauración.

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