Heredó la tradición artística de su familia y en la actualidad es uno de los artistas modernos mejor cotizados en el mercado. El suizo Alberto Giacometti figura en varias listas con algunas de sus espigadas esculturas como uno de los creadores que ha alcanzado los más altos precios de venta en las principales casas de subasta del mundo.

Se formó como artista en Ginebra y París. Aunque inicialmente sintió interés por el Cubismo, no tardó en comprender que la tendencia que realmente le interesaba era la surrealista, de modo que sus primeras esculturas en el Salón de las Tullerías lo ubicaron en la escena artística parisina como uno de los más importantes intérpretes de este movimiento.

Giacometti tuvo la oportunidad de relacionarse con Joan Miró, Max Ernst y Pablo Picasso. Viviendo en Montparnasse también tuvo la oportunidad de entablar una amistad con notables escritores de la época, como Sartre, Beckett y André Breton, uno de los grandes autores del Surrealismo.

En el año 1962 recibió el premio de escultura de la Bienal de Venecia, reconocimiento que catapultó su imagen como artista y lo llevó a convertirse en una reconocida figura internacional. En febrero del 2010 El hombre que camina I recibió más de 74 millones de euros en una subasta, convirtiéndose en su pieza más costosa.

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